La participación ciudadana
es vital para el desarrollo de proyectos energéticos con las tecnologías más
amigables con el ambiente.
Amafredo
Castellanos
El
desarrollo de procesos de apertura del mercado eléctrico en la región
centroamericana se debe acompañar de la implementación de mecanismos para
impulsar la participación ciudadana en aspectos como la fijación de tarifas y
los retos que implica el desarrollo de proyectos energéticos con las tecnologías
más amigables con el ambiente, señaló un experto
durante un encuentro especializado en Ciudad de Guatemala.
Para el
Director de
la Fundación
Red de Energía (BUN-CA), José María Blanco, cualquier
estrategia de apertura eléctrica debe vincular las inquietudes de los
consumidores ya que permite elevar la calidad del servicio de los oferentes en
el mercado eléctrico; pero además, propicia el desarrollo de una cultura de
ahorro energético.
La
recomendación para lograr la integración ciudadana en los procesos de apertura
del mercado de generación y distribución de la industria eléctrica se presentó
durante la cita organizada por el Proyecto “Redes Digitales para el Desarrollo
Sostenible” (RED-ES) que se llevó a cabo en
la Ciudad de Guatemala, el
cual ejecutan las organizaciones Hivos,
la Fundación Galileo
y
la Cooperativa Sula
Batsú.
“Uno de
los grandes retos que tenemos como región consiste en el intercambio de
experiencias y conocimientos entre organizaciones de la sociedad civil para
diseminar las experiencias de la apertura de los mercados eléctricos . En este
campo las preocupaciones de las consumidorespueden convertirse en un insumo importante al momento de establecer
políticas públicas en este campo”, precisó el director de BUN-CA.
BUN-CA es
una ONG que tiene presencia en todos los países de Centroamérica y la cual define su agenda de trabajocon un
enfoque integrado para fomentar el aprovechamiento eficiente de los recursos
naturales para generar energía y promover la eficiencia energética.
Panorama
actual
En el
encuentro en suelo guatemalteco se recalcó que en promedio, de cada 100
barriles de petróleo importados en la región de Centroamérica 35 se utilizan
para la producción de electricidad.
Los datos aportados por el representante de BUN-CA
durante el encuentro de RED-ES indican que en 1983 el Istmo generaba el 70% de
la energía eléctrica con recursos naturales; sin embargo, en la actualidad esa
cifra se ha reducido casi al 50%.
“Esto significa que ahora, como región, somos más dependientes
de los combustibles fósiles como el petróleo y; por lo tanto, más vulnerables a
los vaivenes del precio internacional del crudo, variable que impacta
directamente en la vida cotidiana de los consumidores energéticos
Centroamericanos. Por esa razón, una estrategia de apertura del mercado de la
generación debe contener un componente ciudadano que le permita a la gente
conocer las bondades de las energías renovables, desarrollar una sólida cultura
del ahorro de energía ”, declaró Blanco.
La iniciativa RED-ES, que denominó el evento en Ciudad
Guatemala “Encuentro de Apropiación Social de las Tecnologías
de
la Información
y
la Comunicación
para el Desarrollo Económico Sostenible”, presentó una casos de éxito
desarrollados en México, Africa y Nueva Zelandia, entre otras regiones.
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