¿Qué motiva a las empresas a incursionar en RSE: la buena intención, la necesidad de imagen o la caridad? Para alcanzar el éxito en este rubro es fundamental determinar en qué lado del espectro se encuentra su compañía.
Juan Manuel Fernández
De acuerdo con la experiencia de Deloitte, la mayoría de las compañías se encuentran agrupadas cerca del centro de la escala, es decir, realizan actividad socialmente responsable sin alcanzar la eficacia total.
Muchas son bien intencionadas, otras se impulsan más por las apariencias que por lo sustancial y pocas se destacan de manera inequívoca o fallan por completo.
A continuación algunos ejemplos de los casos más comunes en lo que respecta a las iniciativas de responsabilidad empresarial.
Impulsadas por la caridad
Las actividades de RSE de algunas organizaciones se pueden resumir en una sola palabra: caridad. Por décadas, estas compañías han otorgado generosas donaciones a organizaciones no gubernamentales (ONG) dedicadas a diversas áreas. Si bien la caridad es noble yencomiable, si las contribuciones caritativas de la empresa representan la totalidad del programa empresarial, no está maximizando el impacto potencial ni generando los beneficios que obtendría de hacerse en conjunto con otras iniciativas.
Centradas en los informes
Hay ejecutivos que consideran que la responsabilidad y sustentabilidad empresarial giran alrededor de su informe anual de RSE. Aunque existe una necesidad creciente de informar sobre estas actividades, la información no financiera aún se encuentra en una etapa de desarrollo y algunas limitaciones inherentes podrían disminuir el valor del informe.
Activas y bien intencionadas
Hay compañías que han acumulado una larga y variada lista de credenciales en el área de RSE: apoyan a ONG, realizan subsidios y donaciones, recolectan comida para los necesitados, reciclan. Este enfoque, aunque bien intencionado, puede ser disperso. Algunas de las actividades pueden ser de poco valor —no para los beneficiarios sino para el benefactor— y aportar poco a los resultados a largo plazo.
Desconectadas y minimalistas
Son aquellas empresas que consideran la RSE como una tarea obligatoria, cumplen con todos los requisitos regulatorios, pero no ubican sus actividades dentro de un contexto mayor.
Estas compañías están tan enfocadas en sus metas de negocios que ignoran su sustentabilidad a largo plazo. Por eso deben comprender que no necesitan abandonar el éxito en los negocios para adoptar RSE. Bien enfocados, los resultados y las actividades de sustentabilidad pueden ir de la mano.
Integradas y estratégicas
Estas organizaciones llevan adelante sus actividades de RSE con un objetivo mayor en mente, desarrollan esfuerzos de responsabilidad y sustentabilidad coordinadas con un enfoque inteligente hacia los riesgos para obtener beneficios.
Por medio de este enfoque, los actos de dar, conservar y el voluntariado existen en armonía con el negocio principal de la compañía. El impacto benéfico para la comunidad puede ser incrementado y se puede lograr el retorno esperado.
En resumen, el altruismo puede ser noble, pero es insuficiente para los negocios (lo contrario a las ONG y los gobiernos). En vez de ello, la RSE debe visualizarse como un imperativo más fundamental, aquellas compañías que no logran abordarlas podrían encontrarse en la senda de la extinción.
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