Para Centroamérica, el 2008 fue un año de transformaciones que se originaron principalmente por los cambios drásticos de su entorno.
La situación económica mundial marcó los destinos de los países del istmo y los condujo hacia pronósticos que apuntan a la desaceleración de la actividad económica. Se espera que el crecimiento del producto interno bruto sea de 4.1% al terminar el 2008.
El menor crecimiento de las economías regionales se da por la combinación de varios factores: el menor crecimiento de la demanda externa que refleja el deterioro de las condiciones macroeconómicas en los principales socios comerciales de la región, y en el ámbito interno, la desaceleración del gasto interno ocasionado por el menor crecimiento de las exportaciones, el deterioro de los términos de intercambio, el menor ritmo de crecimiento del crédito bancario y los ajustes moderados al alza en las tasas de interés.
El efecto económico adverso más fuerte observado en el 2008 fue el alza en los niveles de inflación en todos los países, a causa no solo del comportamiento de los precios internacionales de las materias primas, sino también al aumento del ritmo de crecimiento de la inflación en las economías desarrolladas, las cuales son socios comerciales muy importantes de la región.
La inflación también estuvo influenciada por las condiciones de alta liquidez en el sistema financiero, el incremento en el crédito al sector privado y las bajas tasas de interés reales que generaron alzas en los precios de los bienes no transables.
Al estar Centroamérica conformada por economías pequeñas y muy abiertas al resto del mundo, las exportaciones de bienes y servicios jugaron un papel importante en el crecimiento regional. En el lado de las importaciones, la demanda por los bienes importados creció más rápidamente gracias al aumento en los precios de las principales materias primas y de los alimentos.
La situación de las finanzas públicas durante el 2008 no mostró los resultados tan alentadores que se habían observado algunos años atrás, cuando los países mantenían un proceso sostenido de reducción del déficit fiscal y de consolidación de las finanzas públicas.
¿Qué esperar en el 2009?
Si las actuales condiciones de la economía internacional persisten en el 2009, la tendencia a un menor crecimiento continuará estando presente. El crecimiento real del PIB estará cercano al 3.6%.
Las exportaciones de bienes y servicios centroamericanos será también menor, dadas las complicadas condiciones de Estados Unidos, principal socio comercial del istmo centroamericano.
De igual forma, las importaciones de bienes pueden desacelerarse debido a la reducción del ritmo de crecimiento de las economías y del gasto interno regional.
Con un escenario de mayor estabilidad en los precios externos de las materias primas y del inicio de un proceso de ajuste en las economías de la región centroamericana, caracterizado por una política monetaria más restrictiva, menor liquidez, disminución del crédito bancario y menores flujos de capital externo, la inflación crecerá más lentamente, pero siempre en niveles considerablemente altos cercanos al 10%.
Se espera que el déficit fiscal se ubique en 1.0%, cifra que no representa un deterioro considerable en las finanzas públicas de los países.
Comentarios (0)
Escribir comentario
Tienes que estar logueado para escribir un comentario. Puedes registrate si no tienes ya una cuenta creada.