Las
consultoras de negocios abrieron línea directa durante la crisis ¿Qué servicios
se demandaron más?
Edita:
Boris Ríos
¿Cómo enfrentar los problemas de
liquidez que dejó la crisis financiera? ¿Cómo reenfocar el negocio? ¿Cómo se
aplica la optimización de los principales temas del negocio? ¿Cómo sacarle provecho
a los esquemas fiscales? ¿Cómo y cuándo contratar outsourcing operativo,
asesoría fiscal y finanzas corporativas? Estas fueron preguntas recurrentes en
las oficinas de los CEO’s mientras Wall Street anunciaba una de las peores
crisis económicas desde 1929.
La formulación de esas respuestas le
correspondería a un sector que encontró en este periodo convulso una vía de
ingresos que les permitió, en gran medida, crecer o sostener el negocio: las
consultorías.
Tomando en cuenta que al inicio de
la crisis hubo gran incertidumbre en las empresas sobre los planes y
estrategias que estaban siguiendo, muchas de ellas repensaron su accionar,
analizaron la opción de ahorrar costos, y de crear o sacar productos y retener
o seleccionar talento. De ahí el protagonismo de las grandes consultoras, ante
la demanda de asesoramiento.
Radiografía
del sector
“Durante el 2008 en comparación del 2007 el sector experimentó un
crecimiento de más del 15%; ahora bien, en el año 2009 en comparación al 2008
se experimentó una baja del 20%.
La razón de la baja se debió
principalmente a que los propósitos destinados de la consultoría, se enfocaron
hacia programas y tecnología orientada hacia la eficiencia de los procesos y se
detuvieron los programas hacia el desarrollo del elemento humano.
Esa fue la tendencia en la región
centroamericana ya que, a nivel de Asia y Latinoamérica, no fue así. Esas
regiones mantuvieron la inversión y algunas hasta experimentaron un leve
crecimiento del 5%”, comenta Mauricio Piñol, Director General de Dale Carnegie
para El Salvador y Guatemala.
Por su parte, compañías como
Deloitte vieron en la crisis económica un período para estar más cerca de sus
clientes, pero al mismo tiempo tomaron decisiones a lo interno de la empresa.
De acuerdo al Lic. Alan Saborio, Socio Director de Deloitte, en la compañía se
hizo un esfuerzo para comunicar en forma clara y contundente a todo su equipo
humano que la decisión de la firma era “no poner cara de crisis”, sino ayudar a
sus clientes.
Al mismo tiempo, como regla de oro,
se dispusieron no prescindir de sus empleados. De manera similar opina Víctor
Roa, Socio de Baker Tilly de República Dominicana. “Nuestro papel fue el de
acompañar a nuestros clientes a solucionar los problemas que se fueron
presentando mediante el cimiento de sus fortalezas y obviamente asistirlos a
protegerse de las amenazas y aprovechar las oportunidades”.
De igual forma -añade- los
consultores siempre vemos la crisis como una oportunidad, ya que precisamente
nuestro trabajo es ayudar a los clientes a resolver su problemas. Pasado,
presente y futuro Ante la coyuntura económica las necesidades de las empresas
fueron variadas tomando en cuenta aspectos como: áreas a reforzar, foco de
negocio de la empresa, presupuesto, debilidades y fortalezas.
“Tanto en el 2008 como en el 2009 se
evidenció un crecimiento de los servicios de outsourcing en servicios contables
y administrativos, tanto de clientes locales como extranjeros que vinieron a
instalarse en el país para aprovechar ciertas ventajas de los tratados de libre
comercio. Los servicios de consultoría financiera en lo que respecta a gestión
de créditos y reestructuración de deudas también creció considerablemente.
También certificaciones en ISO 9001,
para aquellas empresas que vieron como necesidad entrar en nuevos mercados”
sostuvo Roa.
El socio de Baker Tilly visualiza a
futuro que los servicios que crecerán en el corto plazo serán los de
crecimiento comercial y reducción de costos (planificación estratégica).
Mientras que los proyectos relacionados con mejoras en la calidad de servicio,
mejora de imagen o cambios de tecnologías serán reservados para el mediano
plazo.
La demanda en servicios de
outsourcing se estima que continúe. El tema del “outplacement” (desvinculación
de la empresa con el empleado) también tuvo gran resonancia debido a que
empresas transnacionales y de renombre tuvieron que deshacerse de talentos
eficientes, sin embargo, procuraron hacerlo de la mejor manera, capacitándolos
y generándoles un valor agregado que les permitiera colocarse en otras
empresas, dadas sus experiencias.
Según, Luis Fernando González,
Gerente Regional Comercial de Manpower para Centroamérica & República
Dominicana, actualmente sectores como construcción, turismo y
telecomunicaciones son áreas de oportunidad para las consultoras.
Durante el período de crisis uno de
los temas más demandados fue el de servicios, sobre todo enfocados en turismo y
telecomunicaciones. Pero existen temas que también quedaron rezagados de las
agendas de las empresas por diversos factores y que requieren ser reforzados
ante la coyuntura actual. En este aspecto cobra fuerza el tema de la
capacitación.
González considera que normalmente
cuando las empresas empiezan a padecer de crisis o comienzan a realizar ciertos
recortes presupuestarios, lo primero que eliminan es la capacitación
repercutiendo en el estado de ánimo de la gente.
La expansión de actividades,
apertura de nuevas tiendas, incursión en nuevas líneas de servicios o
productos, recibieron una pausa en las prioridades de las empresas durante la
crisis. Algunos nuevos proyectos que no habían arrancado se quedaron en espera,
por lo que el tema de innovación quedó rezagado.
¿Cuándo
acudir?
Existe la interrogante de cuándo acudir o solicitar los servicios de una
consultoría, y las condiciones o señales que deben determinar la decisión. Al
respecto, Roa de Baker Tilly considera que el empresario debe ir de la mano de
su asesor tanto en los tiempos de bonanza como de crisis, y monitorear el
desempeño de la empresa frente a los planes establecidos, al igual que frente a
lo que está sucediendo con sus clientes, proveedores y competidores.
Piñol sostiene que, los líderes de
las empresas no tienen el tiempo necesario para estar actualizadas con lo
último, de allí la importancia de las consultoría. Los expertos coinciden en
que las empresas deben ver este tema como una necesidad e inversión para las
empresas y no como un gasto.
“El contar con los servicios de una
consultora no depende de la crisis, depende de las necesidades de la empresa y
en función de los recursos que tengo a lo interno y de cuáles carezco. El
recurso de contar con la ayuda de una consultora externa debería ser parte de
la vida normal de una empresa, siempre” finalizó Saborío.
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