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El swing ganador PDF Imprimir E-mail
Jueves, 04 de Febrero de 2010 22:30

Además de la intensidad del deporte y el placer de los jugadores, el golf genera negocios que se extienden más allá de las yardas de los campos.

 

Edita: Thelma López

 

La adquisición de una empresa, la compra de otra, una alianza corporativa o quizás una relación profesional duradera. Es difícil medir cuántos negocios se cierran en las canchas de golf. Además de ser un fantástico terreno para construir nuevas proyectos, el deporte se ha convertido en un generador de negocios para otras industrias y empresarios visionarios.

En Centroamérica el crecimiento del golf ha provocado el surgimiento de otros segmentos de negocio que aprovechan el atractivo de un campo de golf para cautivar clientes de todos los rincones del planeta.

Poco a poco, se ha establecido una sociedad entre la industria hotelera e inmobiliaria y el golf que ha forjado ganancias para ambos lados. Así, la construcción de los grandes campos de golf en la región está atada al desarrollo de proyectos hoteleros y desarrollos inmobiliarios de alto perfil que buscan enamorar a un cliente, en su mayoría extranjero, en busca de un destino turístico que le ofrezca no sólo descanso sino deporte.

Al mismo tiempo, con la construcción de campos de golf profesionales en los países del istmo, se ha dinamizado un mercado ávido por todo lo relacionado al golf; en este mercado conviven turistas que vienen de Estados Unidos y Europa principalmente, con el mercado local que muestra mayor interés por practicar este deporte.

 

Sobre terrenos y fairways

La industria hotelera centroamericana ha visto una oportunidad de negocio en el establecimiento de campos de golf. En Costa Rica, la última década los grandes proyectos hoteleros han estado atados a la construcción de campos que han adquirido renombre internacional.

En un período de cinco años, se han construido en la zona norte del país tres grandes campos de golf, todos ubicados como parte de los atractivos de cadenas hoteleras: Hacienda Pinilla, Los Sueños Marriott y Four Seasons. Estas grandes inversiones encuentran una forma de recuperar su alto costo no sólo a través del hospedaje de sus hoteles, sino a través de desarrollos inmobiliarios que bordean el campo de golf.

Las propiedades en todos estos campos tienen un costo promedio que va desde US $250 000, lo que no incluye, en muchas ocasiones, un uso ilimitado de la cancha.

Estos proyectos inmobiliarios no son pequeños, al contrario, se componen de cientos de hectáreas. En el caso de Reserva Concha Golf Club en Costa Rica, el campo pertenece a una inmobiliaria que se compone de 900 hectáreas con diferentes tipos de negocios que se entrelazan entre sí, uno de ellos es el hotel que es arrendado a la Cadena Paradisus.

“Somos una comunidad inmobiliaria turística, nuestro negocio principal son las propiedades, los bienes raíces, el campo de golf es un gancho de mercadeo porque es un atractivo para la gente que va venirse a vivir”, dijo Carlos Rojas, director de golf de Reserva Conchal.

Todo el negocio inmobiliario ha sido desarrollado alrededor del golf que nació hace 13 años, cuando no existían canchas fuera de la capital de la ciudad. Hoy, este negocio que inició con una cancha, cuenta con lotes, casas, condominios, un hotel de 403 habitaciones y 179 unidades residenciales.

Otro caso importante es en República Dominicana, donde el crecimiento del deporte ha sido impresionante. La isla cuenta con 32 canchas de golf repartidas en todo el territorio. La gran parte de éstas está atada a negocios de bienes raíces; además, ha convertido al golf en un generador de empleo, no solamente en el deporte en sí, sino en otras áreas incluyendo hotelería y turismo.

“El golf puede ser un negocio lucrativo y muchas veces es un generador de otros negocios, principalmente en proyectos inmobiliarios y hoteles”, expresó Mark Clouse, gerente general y director de golf de Punta Espada Golf Club en República Dominicana.

En El Salvador, existen el caso del complejo urbanístico Tuscania, que contempla áreas residenciales, club deportivo, golf, área corporativa y áreas comerciales.

“Para el complejo urbanístico Tuscania el golf es parte fundamental ligada con el negocio de bienes y raíces, ya que uno de nuestros proyectos es Golf Tuscania, en donde se desarrollarán terrenos residenciales y edificios de apartamentos que se integrarán con un campo ejecutivo de 9 hoyos par 3”, expresó Beatriz Castro, administradora del Club Tuscania.

Guatemala también ha seguido el modelo de negocios bienes raíces-golf. Según el gerente general del Club Campestre San Isidro, el proyecto del club de golf fue una combinación de campo con un desarrollo inmobiliario de 240 lotes que circundan la cancha.

Este modelo que inició con algunas canchas de golf, se ha expandido a través de ese país, de la misma manera que en República Dominicana y Costa Rica. Hoy, Guatemala cuenta con varios golf resorts, uno de ellos es La Reunión Golf Resort & Residences en Antigua Guatemala, que cuenta con desarrollo residencial un sport club, hotel, spa y la cancha de golf profesional.

“El proyecto es uno de los mejor logrados en América Latina y busca posicionar en el mapa mundial a Guatemala, como un destino de primer orden. El campo es parte de un desarrollo integral que contempla el resort que ya está enfuncionamiento, villas, residencias, áreas recreativas y de deporte, spa, centro de eventos sociales, camping, sin dejar de lado la parte más importante que es la de desarrollar de forma paralela a las comunidades que nos rodeana través de un proyecto social donde ya contamos con una escuela de computación y una clínica dental” manifestó Ricardo Falla, Director de Golf La Reunión Antigua Golf Resort.

 

Recuperar la inversión

Todos estos desarrollos, buscan aprovechar al turista que llega al país en busca de actividades. “El turista es la base más grande que tenemos, representa el 70% y el nacional representa el 30%. Un 80% de nuestro mercado viene de EEUU”, comentó José Quesada, director de golf de Los Sueños Marriott en Costa Rica. El Hotel cuenta con condominios, un desarrollo inmobiliario y el campo de golf.

Aparte de ser un atractivo para bienes raíces, el campo lo es también para incentivar las ganancias de hotel. En el caso de Los Sueños Marriott, el hotel tiene el mejor porcentaje de ganancia de toda la cadena con un 54%, el promedio mundial es de 24%.

La razón principal por la que los hoteles buscan atraer a turistas es que las inversiones en campos de golf son caras: desde la construcción hasta su mantenimiento requieren capital que debe ser recuperado. La mayoría de los resorts utilizan la parte inmobiliaria para recuperar dicha inversión.

“Recuperamos nuestra inversión completamente a través de bienes raíces, además de las ganancias del campo de golf. El negocio es de expansión lenta, por lo que debemos esperar para que pueda ser rentable por sí solo”, adujo Jason Bauer, director de Golf de Hacienda Pinilla en Guanacaste, Costa Rica.

La inversión en un campo de golf varía según las características del mismo. En el caso de Hacienda Pinilla significó un desembolsó de entre US $12 y US $15 millones; en Punta Espada Golf Club fue de US $25 millones, mientras que los inversores del Comayagua Golf Club en Honduras desembolsaron US $40 millones en todo el complejo.

El campo también significa una cifra que oscila entre US $400 000 y US $1 millón por orden de mantenimiento, por lo cual debe de tener un número de socios y cuotas adecuadas a cubrir su costo.

“(El golf) no es muy lucrativo ya que la inversión inicial y mensual del mismo es alta, sin embargo, sí puede serlo si se cuenta con servicios adicionales, como el de hotel, renta de salones, uso de instalaciones como piscina, organizar eventos corporativos, sociales y culturales y las concentraciones de equipos de futbol y selecciones nacionales, que ha sido algo que hemos impulsado”, alegó Maritza Andara, gerente general de Comayagua Golf Club.

Hasta hoy el producto inmobiliario periférico a los campos de golf es y ha sido el que ha dejado un auténtico margen, pues aparte de repercutir en los costos de campo a los moradores de las urbanizaciones con vistas al green, han sabido crear este valor añadido y venderlo con cierta facilidad.

“Valle del Sol, tiene la ventaja que es campo de golf y es un desarrollo, un inmueble, todo es un buen conjunto para ser lucrativo, es un negocio que deja más o menos entre US$ 1.5 y US$ 2 millones al año, entonces si es un buen negocio”, expresó Christian Morera, director de golf de Valle del Sol, el único campo de golf en el país que sigue es abierto al público. En Costa Rica existen varios tipos de campos de golf, desde el resort, privado, semi privado, ejecutivo y abierto al público.

La apertura de Valle del Sol, en el oeste de San José, ha generado un crecimiento en la cantidad de jugadores locales. En ese campo un 60% de los jugadores viven en el país, de esos un 50% son extranjeros que viven en Costa Rica y el restante son nacionales.

Para Falla, alrededor de La Reunión se han desarrollado negocios heterogéneos. “El hotel, los restaurantes, el parque de eco-aventuras, la venta de lotes, la venta de villas, etc. El golf es un factor que acelera el desarrollo de actividades alternas complementarias” dijo.

 

Fuera del green

No sólo el negocio hotelero e inmobiliario se ha beneficiado, los mismos inversionistas han generado nuevos negocios que van más allá del uso de la cancha. Uno de los más populares es la creación de academias de golf. El Summit Golf & Resort en Panamá cuenta con una academia para niños y adultos.

“Nosotros iniciamos con una academia de golf muy pequeña y hoy día es una de las cadenas más grandes de Panamá y quizás de Centroamérica. Se ha vuelto un negocio separado, que tiene sus propios ingresos, gastos y lleva mucho crecimiento. Además, es un área del golf que inicialmente no tenía ningún tipo de importancia o utilidades sino como servicio, y ahora se ha vuelto un negocio importante”, ilustró Juan Carlos Patiño, gerente general del resort.

La organización de eventos corporativos es otra de las actividades en las que incursionan los distintos resorts y clubs de la región. El manejo de torneos como un evento completo es uno de los servicios que ofrecen Los Sueños Marriott, por ejemplo.

Además, los campos de golf han creado enlaces con tour operadores para ofrecer “tours de golf”, con quienes, por medio de un green fee, buscan captar todavía más al turista que llega a los distintos países. Uno de los focos importantes son los viajes ejecutivos.

“Contamos con tarifas especiales diarias dirigidas a los turistas huéspedes de hoteles y tenemos alianzas con las principales cadenas hoteleras del país, con quienes se ofrece que el turista pueda visitar nuestras instalaciones aun sin ser socio”, comentó María Luisa Coto del Club Salvadoreño.

Esto, sin dejar de lado un mercado local que está en pleno crecimiento. Los distintos campos de golf ofrecen especial atención a niños que quieran aprender el deporte, a través de clínicas de golf o tarifas preferenciales.

La organización de torneos, clínicas y otro tipo de eventos se procura la cobertura de gastos, pero sobre este deporte se mueven servicios, que aunque no sean especialmente un negocio, si que genera algunos puestos de trabajo y más que todo crecimiento de la afición y la ilusión, aparte de construcción de buenos campos de golf.

 

 

Playas, naturaleza… y golf

 

España atrae más de 1 millón de turistas cada año para jugar golf. Centroamérica y Caribe pueden seguir su ejemplo.

 

El turismo golf ha tomado fuerza en muchos países que cuentan con una amplia oferta de campos y se ha convertido en poco tiempo en un clásico dentro de los turismos específicos. Es uno de los productos turísticos con mayor proyección y oferta dentro del panorama del turismo deportivo en países con tradición golfista, tanto por sus efectos directos en los ingresos turísticos, como por la contribución que este tipo de turismo aporta al desarrollo del turismo de calidad y a la diversificación de la oferta turística.

El surgimiento de nuevas y mejores canchas profesionales en Centroamérica vislumbra la posibilidad de generar un esfuerzo conjunto que permita vender a la región como un destino para los jugadores de golf.

Las potencialidades son latentes. En los últimos años, la práctica del golf se ha popularizado considerablemente y los 80 millones de jugadores actuales en el mundo podrían ser más de 120 en menos de diez años. Pero hay algo que crece todavía más: los jugadores que viajan en busca de experiencias de golf. Esto da lugar al desarrollo de un nuevo y atractivo sector turístico dedicado a crear, vender y operar viajes de placer orientados al golf.

Esto aunado a que el turista de golf realiza otro tipo de actividades durante su estancia, sobre todo realizar compras, excursiones, o disfrutar de una buena gastronomía; siembran un terreno fértil para el istmo.

“El golfista hace muchas actividades además el golf, da propinas, hace tours, pesca, se beneficia desde el muchacho del aeropuerto que le ayuda con las maletas hasta el que le hace el tour, el golfista tiene un poder adquisitivo muy alto y deja dinero en muchos sectores”, confirmó Carlos Rojas, director de golf de Reserva Conchal Golf Club.

 

Para empezar

El esfuerzo inicial está siendo en generar un grupo de interés que se encargue de promocionar a los países como destino. Este trabajo, por ahora, está siendo realizado por los distintos campos de golf de la región.

José Quesada, director de golf de Los Sueños Marriott Costa Rica explica: “Por ahora este es un esfuerzo nuestro que se ha hecho por más de 10 años, estamos en coordinación para hablar con Instituto Costarricense de Turismo (ICT) para contar con su apoyo y buscar ese mercado del turista deportivo, queremos que el próximo año tengamos un plan en grande. Podemos dar ejemplo como República Dominicana, donde han transformado el turismo tradicional de playa en turismo de golf.”

Según Quesada, un turista normal deja de ganancia al país $1 comparado con un golfista que invierte $3.

En el pasado mes, Los Sueños Marriott representó al país en el International Golf Travel Market, el evento anual de turismo golf, con el objetivo de dar cada vez más énfasis al turismo deportivo. “Ya no es el turista que viene a descansar, sino a jugar y a practicar un deporte. Ahora se está abriendo el turismo de golf, turistas que vienen a jugar en distintas canchas. La idea es unirse con operadores de golf y venderles Costa Rica como destino para que vengan al país”, confirmó.

Adicionalmente, hay otros campos de golf como Valle del Sol que ya trabajan en alianzas con operadores de turismo internacionales para vender el destino a mercados como Europa y Asia. De forma simultánea esperan tener presencia en ferias mundiales donde el nombre del país empiece a sonar como un destino que apele al turista de golf.

 

 

Los visionarios del golf

 

Están en el top ten de empresarios visionarios, encontraron en el golf una oportunidad para hacer negocios diferentes y que generan ganancias.

 

Un campo muy ejecutivo: El Campo de Golf Monterán tiene un concepto singular, es un campo de golf con concepto ejecutivo que ofrece servicios diferentes para chicos y grandes.

 

Diseñado por el arquitecto Douglas Beach, el Campo de Golf Monterán es un concepto único en Costa Rica, un campo ejecutivo de nueve hoyos con par 3, lo cual ofrece a sus jugadores una experiencia que se diferencia de los campos profesionales. Este campo semi privado ha implementado una estrategia de mercadeo y promoción distinta al buscar alianzas para el disfrute de su campo ejecutivo.

Una de ellas es el convenio con el Colegio Saint Gregory, a través del cual el colegio tiene su propia academia de golf privada para la formación de sus alumnos en el deporte.

Los alumnos de la institución reciben una clínica por semana de una hora de duración, en la cual se les facilita los implementos necesarios sin costo adicional. En este momento hay un grupo de alumnos con edades entre los 6 y 17 años.

“Nuestro jugador principal es el local, nos enfocamos en ellos porque no queremos una cantidad masiva de tráfico en la cancha, queremos la cantidad de jugadores que puedan disfrutar la experiencia de la forma adecuada”, dijo Sebastián Benech, director comercial del campo.

En el campo se han disputados torneos como la Segunda Edición de la Copa Oscar de la Renta, Segunda Edición de la Copa Swedish Collection, la Copa Pastissima y el Torneo Grupo  Pampa.

 

 

Academia virtual: El instructor es real pero el campo no. Una campo de golf virtual y un instructor de calidad internacional es la principal característica de este innovador negocio.

 

Alejandro Duque es un destacado golfista costarricense desde hace 12 años, que se ha aventurado en un innovador negocio: una academia de golf virtual. Con la ayuda de un simulador Duque abrió una academia que busca facilitar el aprendizaje del deporte. En ella imparte lecciones personales para profesionales y principiantes, en donde se realiza un análisis del swing, entre otras estadísticas, a través de sensores que funcionan con el tacto y el audio.

“En la academia el jugador tiene la posibilidad de jugar en 33 campos de golf distintos, pero más que todo estamos enfocados en la enseñanza, en mejorar la calidad del juego de nuestros alumnos”, enfatizó Duque.

El público de la academia varía desde ejecutivos hasta niños y jóvenes, cuenta con 3 instructores que trabajan en conjunto con el alumno para mejorar la distancia de tiro, tempo y otras características fundamentales del juego. “Es un servicio único en el mercado, porque hacemos un análisis a profundidad, tanto el pro como el simulador, del juego y tenemos la calidad de instructores para generar un cambio en el juego de nuestros estudiantes”, finalizó.

 

Jugar con los profesionales: Seleccionar el mejor palo de golf para su juego y de paso, jugar en las mejores canchas del mundo, es una posibilidad cercana.

 

El negocio es sencillo, se trata de un tienda deportiva que trajo a Costa Rica un simulador para que sus clientes puedan escoger los mejores palos para mejorar su juego, practicar con su pro o bien comparar su juego con el de los profesionales.

La tienda Golf Tenis Lindora arrancó hace poco más de 10 años, cuando solo existía una sola cancha de 18 hoyos en el país. Sus fundadores Landy y Susan Blank, vieron una oportunidad en el mercado de golf para instaurar una tienda que brindara a los jugadores implementos de calidad internacional. En el último año, las crecientes necesidades de los jugadores permitieron que la tienda se expandiera e incluyera en sus servicios el uso de un “simulador de golf”, una máquina cuyo software permite a los jugadores probar los palos de forma virtual, con distintos driving ranges y campos de golf alrededor del mundo. Con una simple programación, el jugador puede practicar su swing en distintos hoyos mientras que el sistema analiza varias estadísticas que ayudan a mejorar su calidad de juego.

“La gente quiere probar los palos y si uno no está en una cancha no es posible, es muy complicado, con el simulador, la gente puede probar los palos. Además, usted puede recibir clases con su pro o puede practicar solo”, dice Susan Blank, presidente de Golf Centroamérica Inc.

 

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