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Lunes, 09 de Enero de 2012 16:15

Con destellos de estabilidad, creciente acceso a la tecnología y competencia de mercados, el país aspira a mantener sus resultados en el 2012.

Maribel de los Santos

La venta nacional de vehículos disminuyó en aproximadamente un 30% en el periodo enero-noviembre de este año. El resultado negativo obligó a las agencias del sector a hacer malabares con el objetivo de mejorar sus ofertas y, con esto, lograr equilibrar las ventas.

Para algunos, los golpes de la crisis de los mercados europeos y estadounidense han sido enfrentados de manera admirable por el país caribeño. Sin embargo, un informe del Instituto de Competitividad ADEN, de octubre de este año, concluye que la competitividad de República Dominicana tuvo una desmejora de un 0,32%, en relación al periodo anterior, estimado en abril del 2011.

Según la citada investigación —que comprende aspectos institucionales, de infraestructura, estabilidad macroeconómica, salud y educación y otros como las expectativas de la población, las condiciones de competencia en los mercados y de eficiencia en la relación laboral y el acceso a la tecnología— el déficit se encuentra en las partidas de estabilidad económica y expectativas de la población, mientras que lo positivo está representado por las partidas de acceso a la tecnología y competencia de mercados. “Los aspectos institucionales muestran una mejora en promedio, aunque con cierto grado de ambigüedad hacia su interior” cita el informe.

El economista Alejandro Tapé, uno de los autores de este documento, explica que el entorno competitivo de República Dominicana se muestra relativamente estable para el 2011, pero resalta que existen las condiciones de mayor inflación y tipo de cambio real en descenso, que podrían afectar la competitividad en caso de ser desatendidas.

El investigador explica que en el país no se está realizando un proceso masivo de inversión de I+D (investigación y desarrollo), fundamental en la mejora de la competitividad, salvo en los sectores vinculados al turismo y la tecnología y en algunas zonas geográficas específicas, pero no se dispersa ni el territorio ni en todas las actividades económicas, como sí ocurre en otros países de Centroamérica, como Panamá y Costa Rica.

Respecto a las tecnologías de la información, Ricardo Anjel Muñoz, director ejecutivo de Oracle Caribbean, da fe de que los empresarios de la República Dominicana están conscientes de la importancia de lograr cierto nivel de avance tecnológico para lograr ser competitivos.

“Veo un ambiente positivo en República Dominicana, muy diferente a otros países del Caribe que apenas están revisando qué quieren hacer y cómo. De ese grupo es uno de los países más avanzados”, subraya.

El ingreso no alcanza

Medir el impacto social de acuerdo con las altas y bajas de los distintos indicadores de la competitividad es un asunto complejo.

El estudio de opinión pública Latinobarómetro permite al menos revisar  la percepción de los ciudadanos de la región en relación con los últimos efectos de los procesos que  intervienen en la competitividad. Según este, la variación con base en la imagen de progreso en los  ciudadanos de República Dominicana disminuyó 13 puntos durante el 2011, junto con otros 13 países de la región; entre ellos Costa Rica, Guatemala, El Salvador y Nicaragua.

“En República Dominicana se registra la mayor proporción de personas que dicen que el ingreso no les alcanza y tienen grandes dificultades, con un 23%”, se indica en el estudio. Otro dato a resaltar es que el 27% de los dominicanos piensa que el principal problema del país radica en las cuestiones económicas. Y otro más: el 34% de las familias dijo que al menos uno de sus miembros menores de 30 años no estudia ni trabaja; este es un resultado por encima de todos los países de la región, lo cual impacta gravemente en términos de competitividad.

En materia de seguridad ciudadana, el 11% de los dominicanos piensa que el problema social más grave es la delincuencia.

Durante el 2011, las debilidades competitivas del país repercutieron en la inflación alimentaria, que según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), se situó por encima del 10%, al igual que en El Salvador y Honduras.

A finales de este año, los centros comerciales reportaron alzas en productos básicos de la canasta familiar. Estas fueron en parte consecuencia del alza de los combustibles, que a su vez también provocaron un aumento de aproximadamente un 20% en el precio de los pasajes del transporte público.

El aumento de la delincuencia que a finales de año obligó al Gobierno a incrementar el patrullaje policial nocturno, podría explicarse a partir de los déficits en educación  y del aumento del costo de la vida, a pesar de la modesta reducciónen la tasa de desempleo registrada a finales del 2010.

Lo social dentro de lo económico

 “Con la recuperación, el empleo debe sustituir a la asistencia social, de manera que la política económica debe proveer empleo para que la asistencia quede solo reducida a los casos más extremos (los niños, los ancianos, los desvalidos o quienes no tienen capacidad laboral por alguna desventaja física)”, resalta Alejandro Tapé, respecto a lo social. Explica que es claro que en tiempos de crisis las políticas sociales cobran una dimensión mayor, pues se tornan más urgentes y deben ser más cuantiosas para evitar males mayores, pero que con la recuperación deben ser inteligentemente desmanteladas, para no crear incentivos equivocados.

De su lado, Andrés van der Horst Álvarez, del Consejo Nacional de Competitividad, opina que es tiempo de que se incluyan algunas políticas sociales dentro de las políticas económicas, como por ejemplo la partida de educación, de manera tal que esto se considere como una inversión y no como una ayuda. El ministro cree que el empresariado nacional ha estado asimilando la necesidad de cambiar de modelo y dejar atrás la vocación de hacer negocios con base en ventajas y favores. “En momentos de crisis es fundamental introducir innovaciones para ser competitivos, añadir valor a través de la diferenciación, porque en los productos diferenciados está la fuerza de la competitividad, más que en el producto mismo”, destaca.

Manuel García Arévalo, ministro de Industria y Comercio, piensa que a pesar de la desaceleración actual de las grandes economías aún existen mercados potenciales por medio de los cuales los productores pueden expandir sus cuotas de mercado. “Esto no solo motiva, sino que obliga a que se intensifiquen los esfuerzos para lograr un repunte y diversificación de las exportaciones en un ambiente mundial de baja demanda y fuerte competencia”, dijo el funcionario a Mercados & Tendencias.

Las claves para la recuperación serían lograr la estabilidad macroeconómica y cambiaria, así como la confianza de los diversos sectores productivos. Según el Latinobarómetro, el 63% de los dominicanos aseguran estar satisfechos con la vida.

 

Politica: Hora de decidir

Se avecinan elecciones en el país. Danilo Medina, oficialista, apuesta por la agricultura y la agroindustria; Hipólito Mejía, expresidente de la República, promueve un cambio de modelo económico.

A Trujillo lo mataron en el 61, pero parece que hasta estas fechas, en el ambiente político de República Dominicana, las figuras paternalistas todavía están a la orden del día. Los candidatos a la presidencia de los partidos mayoritarios son Danilo Medina, por el Partido de la Liberación Dominicana —que actualmente está en el poder y cuya candidata a la vicepresidencia es la primera dama de la nación, Margarita Cedeño de Fernández— e Hipólito Mejía, por el Partido Revolucionario Dominicano, junto a Luis Abinader como segundo al mando. La captación de los votantes comunes se hacía en gran parte con canciones de cuna, hasta que a finales de año la Asociación de Industrias de República Dominicana (AIRD) los convocó para dar cuentas de sus propuestas de gobierno.

Durante el encuentro con la AIRD, Mejía señaló lo que consideró como el despilfarro de recursos dentro del Gobierno actual y el crecimiento desordenado de las nóminas y nominillas, mientras Medina criticó la privatización de las empresas eléctricas durante la pasada gestión del primero (2000-2004).

El politólogo dominicano Pedro Catrain explica que mientras el discurso de Mejía hizo un mayor énfasis en los temas de agricultura y agroindustria, el de Medina se centró en un cambio de modelo económico, que podría estar tomando distancia de la política económica actual del Gobierno, al proponer un pacto social y un pacto fiscal capaz de establecer fuertes compromisos para el Estado dominicano.

 Esta propuestas, a juicio del experto, deberían tomarse con moderación, considerando que la clase política dominicana tiene reputación de irrespetar sus propias propuestas electorales.

¿Cómo llegamos aquí?

Dentro del debate económico, uno de los proyectos más cuestionados socialmente durante el 2011 fue el del metro de Santo Domingo, que se espera absorba aproximadamente el 47% de la inversión estatal, lo que para muchos representa una afrenta a los graves problemas económicos y sociales que aquejan a la nación. La constante variación en los precios de los combustibles, justificada por los conflictos del Medio Oriente, y los aumentos en las facturas eléctricas fueron también otros puntos críticos de discusión.

Siguiendo varios de los análisis publicados mes a mes por la Unidad de Políticas Públicas del Observatorio Político Dominicano, el aumento de los precios de los combustibles obligó al Gobierno a aplicar una serie de medidas que, según declaraciones del presidente emitidas a través de una teletransmisión en cadena a principios de año, llevaron a disminuir el gasto gubernamental en un 12%. En esa ocasión, Fernández también anunció la eliminación por 1 año de todas las exoneraciones del impuesto que grava la transferencia e importación de bienes industrializados (ITBIS) y de impuestos de aduanas a las instituciones gubernamentales, autónomas y descentralizadas. El Gobierno también se propuso reforzar las políticas de apoyo e incentivos para los productores nacionales; esto incluiría las fases de preparación de tierras y comercialización de ciertos productos. En el área de salud pública se buscaría aumentar a 150 000 el número de embarazadas con insumos para nutrición.

En relación con el sector eléctrico, el Gobierno se mostró renuente a un nuevo aumento del 18% a la tarifa del servicio, sugerido por el Fondo Monetario Internacional para aplicarse a partir del 2012. Tanto así que a finales de año, el vicepresidente ejecutivo de la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE), Celso Marranzini, amenazó con presentar la renuncia de aplicarse el requerimiento del FMI.

En tanto, dentro de las políticas aplicadas en el tema de ciencia y tecnología destacó la inversión para los Centros Tecnológicos Comunitarios del Instituto Dominicano de Telecomunicaciones (Indotel) y el Parque Cibernético de Santo Domingo.

La labor del Banco Central en el tema de la estabilidad monetaria fue positiva, ya que permitió un equilibrio de precio y de cambio. Este es el mismo organismo que en noviembre reportó un crecimiento de 4,2% del PIB real para el periodo enero-septiembre del 2011.

Números que mienten

¿Pero de qué manera estas políticas se traducen finalmente en desarrollo? Un análisis que se proponga incluir al desarrollo debe también tomar en cuenta otras variables como educación, medioambiente y seguridad ciudadana, y no únicamente las políticas públicas aplicadas a aquellos sectores implicados directamente en la dinámica económica.

Pedro Catrain explica que a pesar de que República Dominicana tiene tasas elevadas de crecimiento, está sumergida en lo que llama un círculo vicioso de atraso. “Somos un país con baja calidad de la educación, con falta de competitividad, con instituciones débiles, con un alto nivel de inseguridad ciudadana, con un baja capacidad de atraer inversiones extranjeras, con niveles de pobreza y exclusión social elevados, un sistema energético caro e ineficiente, por lo tanto parece que nuestro desarrollo seguirá siendo lento, desigual e inestable”, resalta el actual candidato a diputado por el partido Dominicanos por el Cambio, una organización que dentro del escenario electoral actual puede catalogarse de alternativa.

Durante el 2011, distintas organizaciones no partidistas locales criticaron el incremento del gasto público del Gobierno central y manifestaron su preocupación frente al endeudamiento externo, que siempre desemboca en voraces reformas fiscales y que finalmente contribuye con el agravamiento de la desigualdad social.

Para hablar del futuro económico cercano de la República Dominicana y de cualquier otro país, hoy día debe necesariamente ser considerada la volatilidad del panorama económico internacional, que lógicamente condiciona las políticas de una sociedad en vías de desarrollo.

Estudiar las propuestas reales de los candidatos presidenciales y zafarse del efecto de las estrategias de campaña que se alejan de la institucionalidad podría ser la única fórmula efectiva para predecir los distintos resultados posibles.

 

Agro: Siempre es indispensable

El año pasado la producción de arroz se había declarado como autosuficiente, pero para el 2011 se enfrascó en una especia de montaña rusa.

“Arroceros huérfanos”, decía una de las pancartas de los cientos de miembros de la Federación Nacional de Productores de Arroz de República Dominicana durante una de las protestas organizadas por este gremio, en exigencia del incumplimiento del Ministerio de Agricultura de un programa de pignoración y el paro de las importaciones masivas, las cuales se estima ascendieron a US$14,8 millones.

Pero los elogios de Kieswetter pronto se vieron empañados por la denuncia de la Federación Dominicana de Comerciantes (FDC) -hecha a través de los medios de comunicación a finales de noviembre- cuyos representantes alegaron la existencia de un oligopolio consentido por el ministerio, en la importación de productos agrícolas de consumo tradicional, tales como cebolla, papa, azúcar y arroz inclusive.

A finales del 2010, la producción nacional del grano, cuya magnitud sobrepasó los 12 millones de quintales, 400 000 quintales más que en el 2009, se había catalogado de autosuficiente. En ese mismo año, a esta producción fueron incorporados 250 000 quintales más cosechados en la próspera zona noroeste.

Según los datos del FLAR (Fondo Latinoamericano para Arroz de Riego), debido al excedente ese año se exportaron aproximadamente 30 000 toneladas métricas del producto. El idilio no duró mucho. En el primer trimestre del año, la producción de arroz disminuyó en 1,3% en volumen, para una caída del 54,8%, por lo que el aumento en los precios de venta no se hizo esperar.

Un informe del Banco Central indicó que la causa había sido una contracción del área cosechada y el decrecimiento de los rendimientos de los cultivos. Luego vinieron las protestas de los productores, hasta que finalmente se revisaron nuevas posibilidades de exportación.

Parte importante de la canasta familiar dominicana, el arroz es considerado como el producto protagonista en términos de producción y demanda, incluso por encima del banano, que tiene gran demanda en el exterior.

Un informe del 2010 del Ministerio de Agricultura de Dominicana, sobre siembra, cosecha y producción, revela que este producto ocupaba el 15% del total del área sembrada a nivel nacional, superado solo por el plátano, cuyo porcentaje es de 22%.

A finales de este año, la versión oficial apuntó que la estructura productiva del sector agropecuario en República Dominicana cuenta con el potencial para satisfacer el 80% de la demanda nacional. Al mismo tiempo, un informe de Intermón Oxfam (organización internacional dedicada a la cooperación para el desarrollo) denunciaba el desplazamiento de los productores nacionales, a raíz de una expansión de las importaciones desde Estados Unidos, tras la entrada en vigor del acuerdo comercial RD-Cafta.

A finales de año, Agricultura realizó la firma de un convenio de cooperación técnica y científica con el Ministerio de Desarrollo Agropecuario de Panamá, durante la cual el ministro de ese  país, Emilio José Kieswetter, señaló al sector dominicano como uno de los más fuertes de Latinoamérica. Pero según la FAO, el aporte a la economía nacional del sector agropecuario dominicano ha descendido su participación de un 20% en la década de los 70, a aproximadamente un 8% en la actualidad. Este sector representa el 5,1% del PIB en un país donde sus medianos y pequeños productores solo poseen el 22% de la tierra.

 

Cambio climático: mucho más que huracanes

El aumento de los niveles del lago Enriquillo ha provocado el desplazamiento de cientos de agricultores.

Un dolor de cabeza para la comunidad científica dominicana. El desbordamiento de la mayor reserva natural de agua de las Antillas este año dio mucho de beber a varias instancias gubernamentales y a gran parte de los moradores de las provincias Independencia y Bahoruco, dedicadas a las actividades agrícola y ganadera.

“Siempre que la recarga neta anual del lago Enriquillo sea superior a los 750 millones de metros cúbicos, como ha sido en estos años, entonces el nivel del lago va a subir y va a recuperar los espacios y las tierras vecinas que siempre le han pertenecido desde mucho antes de que el ser humano habitara por primera vez sobre esas tierras inhóspitas”, explica el geólogo dominicano Osiris de León en “Causas y consecuencias de la crecida de los lagos Enriquillo y Azuei”, un documento elaborado para la Academia de Ciencias de la República Dominicana.

De León explica el inicio del aumento de los niveles del lago a partir de la tormenta Noel, que a finales del 2007 descargó 700 milímetros de lluvia en solo 5 días. Para él, la hipótesis que sustenta que el crecimiento del lago se debe al incremento del nivel del mar a consecuencia del derretimiento de los glaciares polares no es válida, debido a que de ser así, ya habrían desaparecido todas las playas dominicanas. Aunque descarta varias hipótesis más, sí valida una que sugiere que el cambio climático mundial está produciendo mayor evaporación en la superficie del mar tropical y que esa evaporación causa más lluvias sobre la región tropical, pero solo en parte, ya que no explica por qué la evaporación de los lagos se ha reducido.

Se calcula que el daño a zonas agrícolas y ganaderas a causa de la variación en los niveles del lago asciende a decenas de miles de hectáreas. Para contrarrestar esto, inicialmente las entidades competentes ubicaron33 000 tareas en zonas aledañas para los aproximadamente 500 productores afectados. De acuerdo con declaraciones de Juan Vásquez, director de producción del Ministerio de Agricultura, para el 2012 se entregarán otras 47 000 tareas. En octubre, esa instancia estimó que el costo económico inicial de esta variación ambiental sería de RD$3000 millones (US$78,1 millones) en ordenamiento del territorio y nuevos asentamientos humanos, entre otras medidas.

Finalmente, en noviembre, el presidente Leonel Fernández declaró a la zona entorno al lago en estado de emergencia y dispuso que el Instituto Agrario Dominicano, el Instituto Dominicano de Recursos Hidráulicos y el Ministerio de Cultura trabajaran en conjunto para el acondicionamiento del área. Estos trabajos incluyen la instalación de redes de riego, la construcción de cercas, además del desmonte y la preparación de tierras.

Lo relacionado con el cambio climático se presenta como prioridad en los informes mundiales que abarcan el tema de desarrollo humano. Un documento del Proyecto de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) explica que las temperaturas mundiales actuales son superiores en un promedio de 0,75° C, en relación al inicio del siglo XX. La principal causa de este cambio es la tala de árboles, la fabricación de cemento y la quema de combustibles fósiles que incrementan las emisiones de dióxido de carbono. “Hoy es un hecho científicamente aceptado que el cambio climático se origina en la actividad humana”, concluye la investigación.

 

Desarrollo humano: el clamor por la educación

Menos de la mitad de las mujeres dominicanas mayores de 25 años y solo el 41,8% de los hombres de la misma edad han alcanzado la secundaria.

El Liceo República de Argentina en la Zona Colonial fue ocupado por Los Libertarios durante varios días, en noviembre de este año. Los reconocidos jóvenes activistas demandaban la reparación del plantel y además se proponían llamar la atención en relación a una demanda que, al correr de los meses, se había convertido en masiva: la asignación del 4% del producto interno bruto para la educación.

Ha sido una petición a grandes voces y al mismo tiempo a oídos sordos, ya que días antes de la mencionada intervención, el Gobierno se pronunció y afirmó que el debate en torno al desarrollo del sector debe centrarse en “qué, cómo y para qué se enseña”, y no precisamente en el monto de inversión que se destina a este.

Sabiendo que la educación es uno de los principales indicadores medidores del desarrollo humano de un país, algunos sectores sociales se han movilizado en demanda de una mayor atención para este.

De acuerdo con los datos manejados por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) del 2011, menos de la mitad de las mujeres dominicanas mayores de 25 años y solo el 41,8% de los hombres de la misma edad han alcanzado al menos un nivel de educación secundaria.

Según el informe del PNUD, el año promedio de escolaridad del país vecino de Haití es de 7,2, un positivo en comparación con el 6,9 registrado en la misma categoría durante el 2010, mientras que los años esperados de escolarización han sido de 11,9 en ambos años. Actualmente, en el rango de educación, el índice de República Dominicana es de 0,616, por debajo de las partidas de salud (0,842) e ingreso (0,629). Por supuesto, en muchas naciones en vías de desarrollo se reconoce la prioridad de otras variables que intervienen en la medición del desarrollo humano como la nutrición, la salud, la desigualdad social e incluso el medioambiente.

En relación a la desigualdad, República Dominicana perdió 9 posiciones en relación al informe del 2010 fundamentalmente debido a las inequidades en cuestiones de ingreso y educación, según declaraciones de Valerie Jullliand, representante del PNUD en ese país, quien también subrayó que el desempeño del sector salud tampoco había permitido que el aumento del ingreso se haya traducido en un incremento en el Índice de Desarrollo Humano.

En términos generales, República Dominicana se ubica en el puesto 98 (de los 187 países) en el índice de desarrollo humano del PNUD, mientras en el 2010 ocupaba el puesto 88. El Estado es superior a otros países de Centroamérica, como Nicaragua, Guatemala y El Salvador, que se encuentran en las posiciones 129, 131 y 105 respectivamente, e inferior a otros como Panamá y Costa Rica, en los puestos  58 y 69. El IDH de la nación caribeña se mantiene en 0,689, lo que la ubica entre los países de desarrollo humano medio y representa un aumento de 0,026 si se compara con el 0,663 registrado en el 2010.

“El IDH de América Latina y el Caribe como región ha pasado del 0,582 de 1980 al 0,731 de la actualidad, por lo que República Dominicana se sitúa por debajo de la media regional”, destaca un resumen oficial del citado documento.

 

Finanzas: jugar con las reglas claras

La calificación de riesgo país se mantiene en B. debido a la capacidad de soportar los efectos de la crisis mundial.

Un ritmo de crecimiento moderado en el periodo 2011-2012 es posible debido a un clima de negocios favorable para la inversión.  Así lo considera Erich Arispe, director en el grupo soberano de Fitch Ratings, calificadora de presencia mundial.

Las investigaciones y datos de Fitch Ratings coinciden con lo anteriormente señalado por el Foro Económico Mundial. Revelan que en el tema de competitividad, en República Dominicana existen factores que todavía se pueden mejorar, como la educación a todo nivel, especialmente más allá de la secundaria, así como en los niveles de especialización.

Arispe afirma que en términos macroeconómicos y de acuerdo con la percepción internacional, al país le haría bien un aumento en el nivel de reservas internacionales que provoque cierta independencia frente a los recursos exteriores; también con el objetivo de controlar los niveles de inflación. En términos generales, la calificación de República Dominicana se mantiene en B, debido en parte a la capacidad del país para sustentar los efectos de la crisis global. “Lo que hemos visto es que ha mantenido un ritmo de crecimiento moderado, pese a que los niveles de inflación han subido debido, entre otras cosas, al aumento del precio de los alimentos y los combustibles, pero esperamos que el Banco Central tome las medidas necesarias para mantener la inflación bajo control”, destaca.

El representante de la agencia de calificación estima que el país puede beneficiarse de la inversión aplicada en el sector infraestructura; también que sería positiva la acentuación de la diversificación de la matriz energética. Coincide en que para seguir atrayendo la inversión extranjera es importante financiar el déficit de cuenta corriente e insiste en destacar las debilidades previamente señaladas por el Foro Económico Mundial, entre estas algunas relacionadas con el aspecto institucional que abarcan los problemas de educación y de eficiencia gubernamental.

El resumen del informe “Doing Business 2012” del Banco Mundial, que observó 11 grupos de indicadores de 183 economías, ubicó a República Dominicana en la categoría de ingreso medio alto. Dentro de la calificación general, y en comparación con el documento que data del 2011, el país tuvo un cambio de -3. En las partidas de obtención de electricidad y registro de propiedades, la variación fue positiva con 1 y 2 puntos, respectivamente. En la partida de apertura de un negocio, que incluye el número de pasos que nuevos empresarios necesitan cumplir, el tiempo promedio que toma y el costo y capital mínimo requerido como porcentaje del ingreso nacional bruto per cápita, el DB del 2012 colocó a República Dominicana en el puesto 140 dentro de la región de América Latina y el Caribe, para una diferencia negativa de 2 puestos, en relación con el DB del 2010.

A juicio de Arispe, prestar atención a la competitividad es importante para la República Dominicana si busca crecer y seguir atrayendo a los inversionistas. “Es importante mantener la inversión extranjera porque se trata de una economía que no cuenta con la producción de petróleo, al mismo tiempo, también debe apostar por el desarrollo en el tema de divisas”, intervino finalmente en relación al mencionado déficit.

 
   

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