Siguenos en Twitter
US$ (Referencia)
€ 0.77  
Dow Jones 10465.94
 1.22 -0.01%
Nasdaq 2254.70
 3.01 0.13%
S&P 1101.60
 0.07 0.01%
Petróleo(NY) 78.95
 0.59 0.75%
Bolsas regionales crecen poco PDF Imprimir E-mail
Miércoles, 27 de Agosto de 2008 11:21
Amafredo Castellanos

Pese a sus propiedades transparentes y democráticas y a la madurez de las bolsas locales, el mercado de acciones es débil en los países de Centroamérica y El Caribe. En tanto, la idea de un proyecto de plataforma común cobra fuerza.

Con poca diferencia entre un país y otro, el mercado de acciones no deja de ser reducido en Centroamérica y El Caribe. A pesar de eso, sí funciona a través de las bolsas de valores nacionales, aunque su eventual desarrollo es aún una signatura que no levanta muchas ilusiones. La estructura en que las bolsas se desenvuelven da pocas probabilidades de crecimiento al mercado accionario por factores sociales, culturales, financieros y legales.

“La bolsa es democrática. Abre el capital: cualquiera puede ser dueño de empresas y cualquiera puede salir a vender su empresa.

Entonces, hay democracia y no muchos países estamos preparados para una cultura de democracia de capital, de transparencia; porque usted no puede emitir acciones -si no es transparente-, porque nadie va a invertir en usted. Tiene que entregar sus cuentas, abrir sus libros y tener contacto con la gente que está invirtiendo confiando en usted”, expone Paulo de León, experto del área económica internacional del Central American Business Intelligence, con sede en Ciudad de Guatemala.

Panamá y Costa Rica, son por ahora, en Centroamérica, los países que mejor han desarrollado su mercado, aunque no deja de ser reducido en relación con países con mayor tradición, tales como México, para citar referencias regionales. En el Caribe, República Dominicana también registra un amplio desarrollo.

Florida, Holcim, Atlas, La Nación, Corporación Improsa, Durman, están entre las principales empresas emisoras costarricenses, de acuerdo con Gustavo Monge, Director de Operaciones de la Bolsa Nacional de Valores (BNV).

Monge explica que en Costa Rica se registra una dinámica de crecimiento, especialmente porque existe una “creciente participación de inversionistas institucionales”.

Aquí sobresale la participación de los fondos de pensión. Dicho factor “abre un espacio importante a los emisores para colocar sus acciones”, explica.

Adicionalmente, el sistema costarricense establece incentivos fiscales para los dividendos cuando la empresa cotiza en bolsa.

En Panamá, las mayores emisoras de acciones son Empresa General de Inversiones, S.A, Grupo ASSA, S.A, Grupo Mundial Tenedora, S.A., Grupo Melo, S.A., Global Bank, Su Casa, apunta Roberto Brenes, Presidente de la Bolsa de Valores de Panamá.

Brenes hace hincapié en los beneficios que para las empresas emisoras representa la inversión en el mercado local porque “crea un mecanismo que le da liquidez, donde tiene compradores, donde tiene formación de precios todo el día en el mercado, y la compra venta de valores en el mercado local tienen unincentivo al ahorro, lo que, a su vez, ofrece tratamientos fiscales favorables”.

República Dominicana también es un país que evoluciona en este sentido.

“El mercado dominicano es 100% renta fija, en estos momentos tenemos 14 compañías que tienen productos disponibles en el mercado, eso va desde un papel comercial hasta bonos de diez años. Antes lo único que se transaba en la bolsa eran papeles comerciales, de 30 ó 60 días, no había mucha opción para las compañías, en cuanto a acceso y financiamiento, pero ya no es el caso”, expone Estrella Mordán, directora ejecutiva de la Bolsa dominicana.

Estas empresas son: AES Andrés, Asociación Dominicana de Ahorros y Préstamos, Banco ADEMI, Banco ADOPEM, Banco León, BHD Valores, Puesto de Bolsa (BHDV), Banco Nacional de Fomento de la Vivienda y la Producción (BNV), Banco Popular Dominicano (BPD), Franquicias Dominicana, Industrias Nacionales, C. por A. (INCA), Leasing Popular (LEAPO), Metro Country Club (MCC), Cervecería Nacional Dominicana (CND), La Fabril C. por A.

En El Salvador, las empresas aún no se interesan en emitir acciones. Óscar Rivas, Gerente de Finanzas de la Bolsa de Valores de El Salvador (BVES), explica que esto plantea la necesidad de educarlas en ésta área.

“Lastimosamente no hay inversión en emisión de acciones, es más común el uso de los Certificados de Inversión. Las acciones tienen mayor renombre internacional. Se usan mucho en Estados Unidos, que es un mercado bastante desarrollado. Nosotros todavía tenemos que educar a las empresas para que tomen en cuenta este mecanismo”, expone.

 

Bajo desarrollo

Nicaragua y Guatemala, al igual que El Salvador y Honduras, experimentan un escaso desarrollo en materia de inversión en acciones, pese a que se reconoce la importancia de impulsar el mercado como instrumento para el fortalecimiento de las empresas y el impulso a las inversiones de largo plazo.

Gerardo Argüello, gerente general de la Bolsa de Valores de Nicaragua (BVN), explica que la única emisión de acciones colocada en el mercado nicaragüense son las acciones de Club Náutico Cocibolca, S.A. Esta empresa colocó sus acciones en el mercado para financiar la construcción de una marina ubicada en la costa del lago Cocibolca, en el departamento de Granada.

Expresa su esperanza por un mayor interés de las empresas, no necesariamente locales: “Es de esperar que en el futuro próximo se desarrolle más este mercado, y no solo a través de emisores locales”.

Por ahora, en Nicaragua la mayor parte de las emisiones de empresas colocadas a través de la Bolsa son emisiones de instrumentos de deuda o renta fija.

Argüello comenta que diferentes empresas prestigiosas como Delipollo, empresa que administra los restaurantes TIP TOP; Credifactor, la Empresa Administradora de Aeropuertos Internacionales, Financia Capital, Credomatic, Nicaragua Sugar Estates, Bancentro, Casa Pellas, entre otras, han emitido instrumentos financieros en la Bolsa y han financiado diversos proyectos de inversión o necesidades de capital de trabajo.

En Honduras no hay mercado accionario, aunque

Mario Ávila, superintendente de Valores, observa que: “El mercado local cuenta con grandes oportunidades en el sentido de que están las condiciones para que se desarrollen instrumentos de financiamiento pero no ha existido iniciativa por parte de las empresas locales para profundizar en el conocimiento de las oportunidades que brinda el mercado de valores”.

En Guatemala ocurre lo mismo. De acuerdo con Paulo de León, experto del área económica internacional del Central American Business Intelligence, con sede en Ciudad de Guatemala, el 95% de las operaciones en la Bolsa Nacional de Valores (BNV) son transacciones de papeles del Estado o reportos, que consisten en “papeles de muy corto plazo y de deuda, no son de acciones”.

“Por consiguiente no hay gente que invierta en acciones locales. Sí hay gente y dinero de capitales que invierten en acciones de otros países. Abren sus cuentas en otros países del mundo y compran acciones de empresas reconocidas mundialmente, pero emisión local no hay”, detalla.

 

Reforzando razones e inventivos

Las Bolsas nacionales realizan esfuerzos por ampliar sus operaciones, estimulando a los inversionistas, con mayores y nuevos incentivos.

En Costa Rica, Monge reconoce que aunque el mercado tiene la liquidez suficiente para las colocaciones, los requisitos asociados con la admisión a oferta pública se reflejan en costos muy elevados de entrada, tanto en tiempo como en dinero.

“Por esa razón, la Bolsa Nacional ha creado la Unidad de Emisores que entre otras cosas espera cumplir con la meta de simplificar los trámites para agilizar la autorización de nuevas emisiones de oferta pública ante la SUGEVAL. Así los emisores tendrán un proceso previo de revisión por parte de la Unidad, lo cual permitiría que en el segundo semestre del año se estén autorizando cerca de seis emisiones nuevas por un total de 155 000 millones de colones y de US$580 millones”, precisa en referencia a las medidas de corto plazo.

Rivas destaca la “madurez” que ya alcanza el mercado salvadoreño. Afirma que en la Bolsa de ese país se cuenta a empresas que se han financiado hasta por 30 años de plazo, como es el caso del Fondo Social para la Vivienda (FSV). “No siempre es posible, pero nosotros lo hemos hecho. Incluso, es raro encontrar tales plazos en América Latina. La mayoría llega hasta los 10 años, por lo que esto muestra un mercado maduro y credibilidad por parte de los inversionistas”, expone.

Argüello también defiende el papel de la Bolsa nicaragüense. Destaca que las empresas que han colocados sus emisiones a través de ésta han tenido excelentes resultados.

“En primer lugar, el mercado ha respondido con gran interés y las colocaciones o ventas de instrumentos se han realizado rápidamente. En segundo lugar, las empresas emisoras han captados los recursos financieros a un costo atractivo, convirtiéndose la Bolsa como una fuente alternativa de financiamiento muy competitiva. En tercer lugar, las empresas que han dado el paso de abrirse al público han mejorado sus relaciones con sus suplidores comerciales y de fondos, ya que al hacer pública la información financiera, legal y económica de la empresa gozan de cierto prestigio en el medio en que se desenvuelven, tanto localmente como en el exterior”, afirma.

Al mismo tiempo descarta que el mercado local sea poco atractivo para la inversión. Argumenta en este sentido que este mercado representa un poco más de US$ 1.500 millones de valores en manos del público y que en gran parte han sido adquiridos en la Bolsa.

 

¿Hay que ir afuera?

Dada la falta de fuerza en el mercado bursátil de los países centroamericanos y la escasez de incentivos, los inversionistas no descartan opciones extrarregionales, no obstante que el principal requisito es el de un volumen consistente. Así lo advierten Monge, De León y Mordán.

“Los mercados internacionales requieren a las empresas un cierto tamaño para cotizar sus acciones. Si la empresa lo tiene, el mercado se convierte en una opción interesante, tanto porque podría ofrecer mayores niveles de liquidez como por los costos menores de acceso”, expone Monge.

De León advierte que en nuestros países son muy pocas las empresas que tienen el tamaño mínimo para ir a emitir acciones en mercados del primer mundo.

 


Hacia una plataforma regional

Con el fin de vigorizar el mercado y ampliar posibilidades y beneficios a las empresas y a los países, las Bolsas de Valores de Costa Rica, El Salvador y Panamá han conformado una alianza dirigida a crear en una plataforma común.

La Bolsa de Valores de Nicaragua (BVN) ha participado como observador en la fase inicial de este proyecto. Gerardo Argüello, gerente general de la BVN señaló que “tenemos el interés de formar parte de esta Alianza, una vez entre en operación”.

El experto guatemalteco Paulo De León, del Central American Business Intelligence (CABI) comparte ese criterio: “sí incentivaría más y generaría un mayor volumen que en forma separada. Están haciendo bastantes esfuerzos, pero van un poco lento. Pero cuesta: son cinco países, cinco culturas, cinco gobiernos, cinco regulaciones”, razonó el experto guatemalteco.

Roberto Brenes, presidente de la Bolsa de Valores de Panamá, también considera ventajoso el proyecto: “Lo que hace una plataforma regional es generar mercados más grandes, mayor cantidad de instituciones financieras, mayor cantidad de intermediarios, y eso es una ventaja importante”.

Óscar Rivas, gerente de Finanzas de la Bolsa de Valores de El Salvador (BVES), destaca el proyecto como parte de la estrategia de la BVES. “Ya estamos dando los pasos para emitir acciones fuera de El Salvador porque estamos cerrando convenios con Costa Rica y Panamá para crear una sola plataforma”, subraya.

Comentarios (0)Add Comment

Escribir comentario
Tienes que estar logueado para escribir un comentario. Puedes registrate si no tienes ya una cuenta creada.

busy
 


¿Cree que la recuperación económica se encuentra estancada?


Contáctenos Suscribase Media Kit Quienes Somos Anunciese Suscripcion Newsletter