Es más fácil salir de
un banco con un carro que con un tractor para producir. Banca y exportadores no
opinan igual sobre acceso al crédito.
Edita:
Boris Ríos
A
2 mil metros de altura en las montañas de San José florecen sabores de uva,
mora, melón, fresa y naranjilla que luego se convertirán en mermeladas en las
góndolas de los supermercados costarricenses.
La
pequeña empresa Marilamar se abre paso en el mercado con sus productos
orgánicos. Sin embargo, su propietario Mario Riba, deseara tener más apoyo de
la banca para abrirle las puertas a su nutritiva creación.
“Todavía
los bancos están muy cerrados, no hay flexibilidad, uno sale adelante porque
tiene otras actividades. Las trabas de requisitos, pago de peritos, avalúos y
demás…yo no veo banca de desarrollo”
reclama el propietario.
Mientras
él procura introducir sus mermeladas orgánicas en Europa, miles de pequeños y
medianos empresarios exportadores viven la misma realidad: invierten tiempo y
recursos en desarrollar contactos cuando se encaminan a establecer un negocio
de exportación y luego se dan cuenta de que no pueden obtener el crédito que
necesitan para concluir la venta. Igualmente, los exportadores encuentran que, a
pesar de su buen crédito, a veces los prestamistas se muestran reacios a darles
financiamiento. El mismo Riba contó a Mercados & Tendencias que ni siquiera
las garantías son su problema para ser sujeto de crédito.
Y
todo esto resulta en una gran desventaja para este sector que cada vez tiene
mayor relevancia en las economías centroamericanas. La desventaja se traduce en
gran preocupación para quienes se encuentran en este negocio sobre todo cuando
el sector primario tradicionalmente ha sido visto como riesgoso y problemático.
¿Un auto o un
tractor?
La
crisis financiera fue la responsable de la baja del crédito al sector privado. Al
mismo tiempo, las demandas de los productos a exportar en el extranjero se
redujeron; con ello afectaron los embarques y por lo tanto los, otorgamientos
de seguros sobre éstos.
“Es
más fácil ir a un banco a pedir un préstamo para comprarte un carro donde
prácticamente sales con la llave en la mano y montado en el carro, que ir a un
banco a pedir un préstamo para comprarte un tractor, ya que es difícil que te
lo aprueben.
Esto
se debe a que el sector primario ha sido visto tradicionalmente como un sector
de riesgo. Aunque algunos bancos privados han cambiado un poco su política en
los últimos años, todavía hay mucho terreno por recorrer y hay que trabajar en
este aspecto en una tarea que no solamente le corresponde al Estado, sino
también a la empresa privada para buscar los métodos y las herramientas
adecuadas para resolver ese problema de financiamiento que tanto necesita el
sector privado para despegar”, explica Manuel Fernández, presidente de la
Asociación Panameña de Exportadores (APEX).
En
Guatemala, el sector exportador está compuesto mayoritariamente por pequeñas y
medianas empresas cuyas fuentes que les proveen de recursos van desde propios
clientes, los sistemas de microcréditos que existen en el país y de medianas para
grandes, que recurren a bancos.
“Las
dificultades de acceso al crédito son más bien para el pequeño empresario”,
destaca Fanny de Estrada, directora ejecutiva de la Asociación Guatemalteca de
Exportadores (Agexport).
De
acuerdo a cifras del Banco de Guatemala (Banguat) el crédito al sector privado
se ha resentido. A diciembre 2009 el crédito bancario al sector privado creció
1.2 por ciento en su variación interanual, mientras que a febrero 2010 cayó a 0.3
por ciento y en abril de este último año se situó en 0.8 por ciento (variación
interanual), ubicándose 1.1 puntos porcentuales por debajo del rango estimado
para esa fecha (1.9 por ciento-3.9 por ciento).
Demanda caída
Este
comportamiento del crédito bancario al sector privado, de acuerdo al Informe
“Política Monetaria Abril 2010” del Banco de Guatemala, se ve atribuido fundamentalmente
a factores de demanda, ya que la reducción en la demanda de crédito, sobre todo
en moneda extranjera, al parecer se vio influida por el acceso de algunos prestatarios
a recursos de capital provenientes del exterior, tales como repatriación de
capitales o por acceso directo a créditos en el exterior.
En
Costa Rica, durante el periodo de crisis económica, según Víctor Acosta,
presidente de BN Desarrollo del Banco Nacional de Costa Rica, “el crédito al
sector exportador siempre estuvo abierto y lo está actualmente, aunque sí se ha
producido una menor demanda de crédito que el esperado”. Por otro lado, las
fluctuaciones de la cotización del dólar y su tendencia a la baja, incide en
que algunos exportadores hayan retrasado sus proyectos de inversión.
“Si
el dólar se aprecia, es posible comprar bienes importados a menor costo,
mientras que el sector exportador ve disminuida sus ganancias, porque al bajar
el dólar, lo que está afectando son las exportaciones y se está perdiendo
competitividad y rentabilidad en tanto los exportadores tendrán menos colones
por dólar pagado en el exterior”, destaca Acosta.
Mientras
tanto en Panamá, la banca panameña a pesar de ser moderna, pujante, bien
administrada y de reconocimiento internacional, es una banca orientada a
actividades comerciales de consumo, estando lejos de ser una banca de fomento y
desarrollo requerida verdaderamente por el sector.
En
este sentido la brecha es grande en comparación con otros países de la región
que cuentan con programas de cooperación internacional, y que en Panamá muchas
veces no se ofrecen al ser considerado un país con buenos índices económicos.
“Para muchos países que ofrecen esas ayudas nosotros somos vistos como un país
casi desarrollado y grande, cuando la realidad es otra”, puntualiza Fernández.
En
este sentido los acuerdos multilaterales suscritos por la región son vistos como
una adecuada plataforma para ayudar de manera directa e indirecta a que se
fortalezcan las ofertas de servicios de banca y seguros, ya que además de los
seguros tradicionales ofrecidos por las aseguradoras, en la actualidad, podría
desarrollarse otra serie de seguros nuevos que resultarían de gran atracción
para mercados maduros como el europeo, entre los cuales se encuentra: el seguro
de crédito a la exportación o seguros específicos para sustituir garantías
colaterales.
Esta
posición es compartida por Eduardo Castro, Jefe de la Dirección de Seguros
Generales del Instituto Nacional de Seguros de Costa Rica, quien menciona que
en el caso de la actividad aseguradora debe adaptarse a los cambios del entorno
y también de la economía. “En este sentido, los seguros se fortalecerían en la
medida en que los acuerdos puedan generar nuevas necesidades de protección, o
motivar ajustes en los mismos”.
El mercado y sus
opciones
Buscando
una perspectiva positiva dentro de las dificultades financieras que sufre el
sector exportador, hay alternativas de las que pueden echar mano los
exportadores. En Costa Rica, en el caso del INS, se creó en el año 1992 el
Seguro de Crédito a la Exportación como un producto que le permite a los exportadores
contar con un instrumento de apoyo financiero.
Por
su parte, el gerente general de la compañía de seguros ASSA en Costa Rica,
Sergio Ruiz, menciona el seguro de carga importación/ exportación, que se puede
tomar tanto para un solo embarque o exportación, o para varios embarques en el
año o mejor dicho seria una póliza de declaraciones o póliza abierta como se le
conoce en el mundo de los seguros.
Otros
seguros como de equipo pesado para las maniobras de carga y descarga, seguros
de incendios para las mercaderías, seguros de Responsabilidad Civil en caso de demanda
y seguros de vida para los socios de de la empresa figuran en el portafolio.
En
Panamá, la International Finance Corporation (IFC), entidad de apoyo al sector
privado del Banco Mundial, anunció en 2009 que Multibank se convirtió en el
primer banco emisor en Panamá que se une a su programa mundial de financiamiento
para el comercio.
La
iniciativa surgió con el propósito de mejorar el acceso al crédito de los importadores
y los exportadores panameños. La IFC proporciona garantías que ayudan a los
bancos a mitigar los riesgos en los mercados emergentes.
Por
otro lado, el Banco Internacional de Costa Rica (Bicsa), con sede en Panamá, destinará
US $15 millones para financiar a exportadores costarricenses que deseen
aprovechar los recién firmados tratados de libre comercio con China y Singapur
y el Acuerdo de Asociación con la Unión Europea.
Para
este fin, la entidad recibió recursos mediante una línea de crédito otorgada
por la Corporación Interamericana de Inversiones (CII), organismo afiliado al
BID. Estos programas al final deberán repercutir en ofrecer una mayor
tranquilidad al exportado centroamericano.
Estos
programas deben ser concebidos por el sector público y el privado, ya que el
sector público debe ser facilitador para que el sector privado sea el que cree
y genere riquezas. Exportadores como Riba lo agradecerán.
A la cabeza del
factoreo
Ahora Banco Atlántida
ofrece servicios de factoring, al estar en la red FCI, con presencia en 66
países del mundo y con 252 entidades financieras.
Como
un aporte al impulso exportador del emprendedor hondureño, Banco Atlántida se
convirtió en el primer banco de Honduras y de Centroamérica en ampliar la
opción de Factoring para las transacciones comerciales en casi todas las
naciones del mundo, al formar parte de la red “Factors Chain International (FCI)”.
Este
conglomerado de entidades financieras, 252 en total, es actualmente la más
importante de su tipo en el mundo ya que ofrece servicio de factoraje en 66
naciones del planeta.
“Después
de una muy buena experiencia atendiendo al sector exportador con Factoring
Atlántida a través de alianzas estratégicas en Estados Unidos como Capital
Factors y Wells Fargo Trade Capital, vimos la necesidad de nuestros clientes de
obtener este mismo beneficio con sus exportaciones a diferentes países, con
FCI, abrimos la puerta para transar con casi todo el mundo, somos los únicos en
Honduras y en Centroamérica” afirmó Wendy McCormick, gerente de Productos Internacionales
de Banca de Empresas de Banco Atlántida.
A
través del Factoring Atlántida el exportador cede sus cuentas por cobrar al
exterior (facturas al cobro) a cambio de efectivo inmediato, de hasta un 85 por
ciento de la cuenta total, permitiéndole obtener la liquidez y la solvencia
financiera que necesita para el desarrollo de su empresa. Esta cartera debe
contener facturas con términos de pago máximos de 90 días.
Esta
entidad financiera ya ofrece otros servicios al exportador hondureño, más allá
del financiamiento para su emprendimiento, como Cartas de Crédito de
Exportación, Cobranzas de Exportación, Transferencias Electrónicas Recibidas, Cobranza
Virtual, Anticipo Sobre Cartas de Crédito de Exportación y Anticipo Sobre Cobranzas
de Exportación.
Comentarios (0)
Escribir comentario
Tienes que estar logueado para escribir un comentario. Puedes registrate si no tienes ya una cuenta creada.