El medio de los nubarrones del mundo económico mundial, en la isla dominicana hay buenas noticias en el tercer trimestre, la economía creció un 4,2%.
Carlos Calvo, analista financiero.
El ritmo de crecimiento en República Dominicana ratifica el buen momento por el que pasa su economía, lo cual se reflejaría en un crecimiento de alrededor del 5%.
Dentro de los sectores económicos más dinámicos y que aportaron un mayor crecimiento al PIB se encuentran las actividades económicas relacionadas con la minería, las zonas francas y el sector agropecuario. Otros sectores que presentaron un dinamismo no tan marcado pero siempre creciente fueron comercio, intermediación financiera y turismo. Este último sector se ha visto beneficiado por los constantes ingresos de turistas durante el 2011, procedentes de América del Sur.
Finalizados los primeros 6 meses, en el sector externo dominicano, las exportaciones totales siguieron creciendo, registrando un notable aumento de 19,6%, impulsado principalmente por la minería, los productos no tradicionales y las zonas francas. Por su parte, las importaciones crecieron 17%, evidenciando una significativa desaceleración de más de 10% con respecto al 27,3% alcanzado en igual periodo del 2010. Un tercio de las importaciones dominicanas corresponde a factura petrolera, la cual ascendió a US$3450 millones, debido al incremento de 33,8% en el precio del petróleo y sus derivados.
Otro componente importante del sector externo de la República Dominicana son las remesas familiares, las cuales revertieron su tendencia del 2010, y crecieron 7% a junio, mientras que la inversión extranjera directa ascendió a US$1835 millones durante el mismo periodo, y se espera que supere los US$2000 millones por tercer año consecutivo, a pesar del contexto internacional prevaleciente.
Durante los primeros 9 meses del 2011, el índice de precios al consumidor mostró una variación acumulada de 7,5%. Este resultado se explica, en gran medida, por los aumentos registrados en los precios del petróleo en el mercado internacional y de los principales commodities agrícolas, que se tradujeron en incrementos de los precios de transporte, combustibles, energía eléctrica, alimentos y bebidas no alcohólicas, explicando el 80% del crecimiento del índice. La inflación anualizada se situó en 9,6% y se espera que cierre el año entre 8 y 8,5%.
Los resultados de las finanzas públicas del Gobierno, al finalizar el primer semestre, presentaron un resultado deficitario de US$544 millones, inferior al establecido en el acuerdo standby con el FMI de US$560 millones. Durante este periodo, el desempeño del sector fiscal estuvo influenciado por el incremento en los precios de petróleo, por encima de lo previsto en el Presupuesto Nacional, obligando al Gobierno a realizar ajustes en el gasto público. Las medidas fiscales implementadas durante el periodo considerado, especialmente por el lado del gasto, ayudaron a la obtención de un resultado fiscal situado dentro de lo establecido en el acuerdo con el FMI.
La política monetaria se centró en disminuir las presiones inflacionarias, tanto de carácter externo como doméstico, a las cuales estuvo sometida la economía dominicana durante todo el 2011. En este sentido, en respuesta a una mayor inflación y con el interés de evitar que tales presiones pusieran en riesgo el cumplimiento de la meta establecida en el Programa Monetario para el cierre del año, el Banco Central mantuvo sin variación por 6 meses consecutivos la tasa de interés de política monetaria, estableciéndola en 6,75%. Este comportamiento de la tasa se observó en los últimos 6 meses del presente año.
Conforme evolucione el entorno internacional relevante para la economía dominicana, el balance de riesgos podría mejorar, por lo que se podría esperar mejores resultados en cuanto a crecimiento económico y estabilidad de precios internos para el 2012.
En relación con el tema de precios internos, se espera poder adoptar formalmente un esquema de política monetaria basado en metas de inflación. En este sentido, el Banco Central estaría culminando un proceso de transición gradual hacia dicho esquema, iniciado en el 2005, conforme a las mejores prácticas de la banca central moderna.
Perspectivas 2012
Durante el 2011, el ambiente político estuvo caracterizado por la elección interna de los candidatos presidenciales de los principales partidos políticos, ya que en mayo del próximo año se llevarán a cabo las próximas elecciones presidenciales. Ante este acontecimiento político, no se anticipa un cambio sustantivo en la conducción de la política económica de República Dominicana, ya que el actual partido de gobierno tiene una amplia mayoría en el Congreso y no habrá elecciones legislativas hasta el 2016.