Pese a que camina bien, a la economía salvadoreña la acecha
la inflación, producto de los precios en alimentos, transportes, agua,
electricidad, gas, calzado, y prendas de vestir.
Carlos Calvo, analista financiero
En el 2012, para El Salvador será crítico lograr mayores
reducciones del déficit fiscal y disminuir el nivel de endeudamiento público
por medio de mejoras en la recaudación tributaria y priorización del gasto
corriente. No se descarta que regrese a la agenda política la discusión de un
nuevo pacto fiscal con temas como ingresos tributarios, inversión y
endeudamiento público.
Pese a esta realidad, durante el presente año, la economía
salvadoreña presentó resultados favorables. Las cifras más recientes, tanto del
PIB como del Índice de Volumen de Actividad Económica (IVAE), reafirman el buen
desempeño de la economía, pues ambos indicadores han presentado tasas de
crecimiento positivas.
En el caso del PIB, la tasa de crecimiento de la economía al
segundo trimestre fue de 1,7%, superando al PIB observado en el mismo periodo
del año anterior. Al analizar cada actividad económica por separado, los
sectores que mayoritariamente contribuyeron al crecimiento fueron industria
manufacturera, comercio, turismo, agricultura y transporte y
telecomunicaciones.
La misma tendencia de crecimiento económico pero en mayor
porcentaje se observó en la evolución de IVAE. Este indicador de evolución de
la actividad económica presentó una tasa de crecimiento anual al mes de agosto
del 4,1%, impulsada por los mismos sectores que hicieron crecer el PIB en el
segundo trimestre del presente año.
En el sector externo, las exportaciones mantuvieron la
dinámica creciente. El saldo de exportaciones acumuladas al mes de setiembre
fue de US$4105 millones, equivalentes a un aumento de 22%. El favorable
resultado de las exportaciones se debió al buen desempeño en las ventas de
todos los rubros exportables, en especial con las ventas tradicionales y no
tradicionales.
Para el mismo periodo, las importaciones totalizaron los
US$7698 millones, para un aumento de 23%. Las importaciones más importantes
fueron los bienes intermedios, de consumo y de capital, donde los sectores que
mayor nivel de importaciones presentaron fueron la construcción, la industria
manufacturera, el agropecuario y el comercio.
El flujo acumulado al mes de septiembre de remesas
familiares ascendió a US$2708 millones, representando un crecimiento anual de
5,3%. Las remesas tienen fuerte impacto en el consumo privado de las familias
salvadoreñas, y están muy relacionadas con lo que suceda con la crisis
económica que afecta a Estados Unidos, ya que de empeorar esta crisis los
flujos de dinero pueden disminuir,
debido a la falta de recursos disponibles para enviar a las familias salvadoreñas.
Los indicadores de precios registraron una tendencia al alza
durante todo el 2011 y que sobrepasa por
mucho lo observado en el 2010. A octubre, la inflación acumulada medida por la
variación del índice de precios al consumidor se situó en 5,1%, porcentaje muy
similar a la medición de la inflación en términos interanuales.
Es notable el incremento que sufrió El Salvador en términos
de inflación en el último año, ya que para el mismo periodo del 2010, los niveles
de inflación, tanto en términos anuales como acumulados, rondaban el 2,8 y 1,8%
respectivamente. Los mayores incrementos de la inflación vienen por el lado de
alimentos, transportes, agua, electricidad, gas, calzado y prendas de vestir.
En el sector fiscal, el dinamismo mostrado por las finanzas
públicas registró un comportamiento no muy favorable en su gestión financiera. Precisamente,
a pesar de que los ingresos tributarios crecieron, estos no fueron suficientes
para cubrir su nivel de gasto, lo que se tradujo en un resultado deficitario
para las finanzas públicas.
Los ingresos totales acumulados al mes de setiembre
registraron un saldo de US$2691 millones, representando un crecimiento de 10,6%,
mientras que los ingresos tributarios totalizaron los US$2433 millones, para un
aumento de 12%, gracias al incremento en los flujos de recaudación provenientes
del impuesto al valor agregado.
Por su parte, los gastos totales sumaron los US$3021
millones y representaron una tasa de crecimiento del 11%. El incremento
observado en los gastos, principalmente en los rubros de gastos de consumo y transferencias,
fue el principal factor que contribuyó al aumento del déficit fiscal.
Perspectivas 2012
La economía salvadoreña seguirá por el buen camino del
crecimiento y la estabilidad durante el próximo año. El mejor resultado
económico se sustenta en una mejora gradual de la demanda interna, tanto del
consumo como de la inversión, junto con un mejoramiento pero a un ritmo más
lento de la demanda externa.