Para Andrés Oppenheimer, el mercado mundial se achicó con la crisis, y a la región no le quedará de otra: deberá entrar e invertir en la economía del conocimiento.
Juan Manuel Fernández y Rosa Martínez.
Luego de reflexionar sobre lo que expone en la mayoría de sus libros, que la educación y la inserción en la economía del conocimiento es el mejor camino para que Latinoamérica derrote la pobreza, el periodista y escritor argentino, columnista del Miami Herald, Andrés Oppenheimer, concedió a Mercados & Tendencias una entrevista, en la que analizó algunos fenómenos de la coyuntura actual de la región.
La crítica al proceso de integración, la falta de diversificación y tecnificación de la economía y, sobre todo, que la educación no figura genuinamente en el centro de las agendas de los países, como sí ocurre en ejemplos icónicos como Finlandia, fueron parte del mensaje de Oppenheimer durante su estadía en noviembre en Costa Rica, invitado a un evento de la organización Costa Rica Medical Holding.
La región sufrió rezagos en lo político, lo económico, lo social y lo ambiental y perdió importancia relativa en el mundo. En este contexto, ¿cómo puede entrar a la economía del conocimiento que usted promueve?
El camino es invertir en educación, ciencia y tecnología, así como en calidad educativa. Tenemos que poner la educación en el centro. Centroamérica no va a derrotar la pobreza vendiendo café, piña y banano. La va a derrotar convirtiéndose en centro de turismo médico, de altas tecnologías, de manufacturas elaboradas; así sí.
El ejemplo típico es el del café. ¿Qué porcentaje de una taza de café costarricense o salvadoreño que se vende en Starbucks Estados Unidos vuelve al caficultor centroamericano? Un 3%. El 97% va a los que hicieron la ingeniería genética, el procesamiento, el marketing, el branding, la distribución…, todos productos de la economía del conocimiento. Entonces, la manera de acelerar el crecimiento económico para Centroamérica es pasar de ese 3 a un 5, un 10, un 30, un 40%, agregándole valor a sus productos. No solo vendiendo el café, sino creando licor de café, perfume de café, creando una cadena de café, etc. Si se quedan cortando el café de la mata, nunca van a salir de la pobreza. Lo mismo con las manufacturas.
Tomemos en cuenta que Centroamérica no exporta commodities…
No, pero algunos países de Centroamérica exportan servicios. Si tuvieran más oferta de profesionales calificados podrían triplicar sus exportaciones. Hoy me enteré de que Costa Rica exporta casi 300 millones en turismo médico atendiendo pacientes de Estados Unidos, pero hay 40 cirujanos plásticos. Imagínate si hubiera 400…, el ingreso al país que eso significaría. El gran desafío para nuestros países no es abrirse mercados, sino inventarse nuevos productos. El mercado mundial se achicó con la crisis. El mercado de EE. UU. se achicó, no es lo mismo que hace 4 años.
Entonces, la competencia de cualquier país centroamericano es mucho mayor que antes. No le alcanza con un acuerdo de libre comercio. Lo que tiene que hacer es inventar nuevos productos o agregarle valor a los que tiene, y ahí tenemos un gran desafío, porque un país como Corea del Sur registra 8800 patentes por año. Costa Rica, el país que más patentes tiene en EE. UU., registra 12. Tenemos un largo camino por recorrer.
¿Se puede integrar una región que tiene Gobiernos de todos los extremos políticos (tenemos izquierda radical, ultraderecha, centroderecha, centro-izquierda…)?
¿Qué integración? Eso no existe. ¿De qué me hablas? Cinco países del tamaño de ciudades, con cinco monedas diferentes, con cinco bancos centrales diferentes. Estamos demasiado ideologizados. Nicaragua es un Gobierno con una retórica de izquierda radical, pero Ortega está en la cama con los empresarios, metafóricamente hablando (ríe). Yo no creo que eso sea un obstáculo para nada. ¿Qué es la izquierda o derecha hoy en día? China, el país comunista más grande del mundo, es también el país más capitalista del mundo. Esos rótulos solo entran en la mente de un Daniel Ortega. No existen. No tienen ningún sentido. Vietnam, un país comunista, es un país que está en un proceso capitalista desenfrenado. Es un paraíso de capitalistas. Un capitalismo sin derecho de huelga. Yo creo que la integración es posible, pero la falta de integración en Centroamérica es ridícula. Para alguien de afuera es muy difícil comprender que cinco países tan pequeños tengan cada uno una moneda, cada uno un banco central, que no haya un pasaporte único.
Si Daniel Ortega no hubiera ganado las elecciones, ¿habría incidido en la economía de ese país?
Si no hubiera contado con la ayuda de Chávez hubiera ganado por otro lado. Más inversiones extranjeras, inversiones de los empresarios nicaragüenses, no sé. Definitivamente la incidencia de la inversión de Chávez le ayudó a ganar las elecciones. Y no tiene nada de malo. Si un presidente es tan generoso como para regalar millones de dólares, no tiene nada de malo que otro presidente acepte ese dinero y se lo regale a los pobres. Mi crítica a Ortega no es esa. Es que no use ese dinero para sentar las bases de un crecimiento duradero. Pan para hoy, hambre para mañana.
¿A qué atribuye el gane de Ortega?
Ortega ganó por el mismo hecho que ganan muchos presidentes populistas en épocas de bonanza. Porque reparten dinero a los pobres en subsidios… y eso es lo único que hacen. Mañana dejan de fluir los dólares de Chávez o bajan los precios internacionales del café y esos países se caen de la noche a la mañana. Lo que hay que hacer es aprovechar las bonanzas, para hacer como Chile, ahorrar en los años de vacas gordas, para poder tener y pagar los planes sociales en los años de vacas flacas. Y además invertir en educación, ciencia, tecnología y calidad educativa para poder entrar en la economía del conocimiento y ganar muchísimo más de lo que están ganando ahora.
Una vez usted hizo una pregunta a Arturo Cruz del Incae y ahora se la hacemos a usted. ¿Cree que la comunidad empresarial se entregó a los líderes populistas?
Yo creo que hay un contubernio que siempre existió en la época de la revolución sandinista. Sería injusto exigir a los empresarios que se hagan un harakiri, tampoco se les puede exigir el suicidio económico, pero sería importante que hagan un apoyo más crítico. ¿Afectará el gane de Ortega el crecimiento económico de Nicaragua y de la región? Nicaragua va a seguir creciendo proporcionalmente a la ayuda venezolana. Lo criticable no es la plata de Chávez, es que no la use para mejorar la calidad educativa, invirtiendo en ciencia y tecnología, en cosas que crean empleo a largo plazo. El gane lo veo negativo, porque ganó entre comillas, fue un proceso totalmente viciado. La victoria de Daniel Ortega fue una victoria tramposa y creo que eso es malo para la democracia.