A juzgar por el comportamiento de la economía global, en el
2012 los países de Centroamérica y República Dominicana sufrirán una pequeña
desaceleración en su crecimiento económico.
Carlos Calvo, analista financiero
A pesar de que todavía no se ha podido salir completamente
de la crisis económica internacional, y estando presente el riesgo de que mas
bien se pueda alargar por un tiempo más, las economías de la región presentaron
durante el 2011 un desempeño muy favorable en sus actividades productivas.
Fueron los dinamismos impulsados principalmente por Panamá y República
Dominicana los que facilitaron esta realidad. El resto de países creció a tasas
aceptables, pero no tan elevadas como de estos dos países.
La producción medida por medio del índice mensual de
actividad económica (IMAE), en su tendencia ciclo también evidenció los
procesos de recuperación en los distintos países, aunque con una pequeña
tendencia a un menor dinamismo, si se compara con la evolución del IMAE durante
todo el 2010. De la información de actividad económica, los principales
sectores que impulsaron el crecimiento regional y que presentaron las tasas de
crecimiento más altas fueron minas y canteras, comercio, turismo, construcción,
intermediación financiera e industria manufacturera.
De estos sectores, la mayoría se relaciona con la prestación
de servicios o labores de intermediación vinculadas a satisfacer las
necesidades de consumo interno, como por ejemplo comercio e intermediación
financiera. Esto explica en gran medida que el crecimiento económico observado
en la región durante el 2011 se debió a un mayor dinamismo de la demanda
interna, principalmente por el mayor estímulo del gasto de consumo privado.
En el sector externo, las exportaciones son el indicador que
más dinamismo presentó durante el presente año. Las exportaciones totales de
mercancías sumaron US$40 188 millones, lo que representó un crecimiento anual
de 17%, mientras que las importaciones totales alcanzaron los US$84 643 millones,
equivalentes a un crecimiento para el 2011 del 18%.
Si bien la mayor parte de las exportaciones de los países
tuvo como destino final el mercado de Estados Unidos, buena parte del
crecimiento de las exportaciones centroamericanas se debe al comercio intrarregional,
es decir, entre los mismos países del istmo. Por su parte, las importaciones
siguieron la dinámica de la actividad productiva interna de la región,
aumentando las compras de mercancías para consumo final, intermedio y bienes de
capital fijo.
De nuevo, los aumentos en los precios estuvieron presentes
durante el 2011 en las economías de la región. Tras una relativa disminución
durante el 2010, que llevó a la inflación a niveles del 5,7%, de nuevo se
presentó un incremento en el presente año, haciendo que la inflación anual
cerrara en 7%.
Este aumento generalizado estuvo presente en todos los
países, pero cobró mucha más fuerza en Nicaragua, República Dominicana y
Honduras, donde sobrepasó el 8% de crecimiento anual.
En todos los países el aumento de la inflación estuvo
asociado a los incrementos en los precios internacionales del petróleo y sus
derivados, así como también de algunos precios de granos básicos, que son
considerados como alimentos básicos.
Esto hizo que en el caso de los precios del petróleo se
incrementaran las tarifas de algunos servicios públicos, mientras que los
precios internos de los alimentos también se ajustaron al alza, como
consecuencia del aumento de los precios de referencia en los mercados
internacionales.
Las finanzas públicas evidenciaron los esfuerzos de los
países por tratar de disminuir el déficit fiscal, ya sea por la vía de
incrementos en los ingresos o por la disminución o disciplina en la derogación
de los gastos. Los ingresos totales evolucionaron favorablemente, impulsados
por los mayores ingresos tributarios en los rubros de impuestos de renta y
ventas.
Los gastos también presentaron un comportamiento creciente,
incluso por encima de los ingresos, situación que ha llevado a los países a
racionalizar muchos rubros de los gastos corrientes para no comprometer el
déficit fiscal y las disponibilidades de financiamiento en el mediano plazo.
Los agregados monetarios continuaron en ascenso, mostrando
una evolución positiva a nivel regional, que no puso en riesgo las necesidades
de liquidez de la región ni restringió la oferta de crédito al sector privado,
que mostró un mayor dinamismo principalmente en el último trimestre del 2011.
Perspectivas 2012
La situación económica de la región en el próximo año
dependerá en gran medida del acontecer económico mundial, principalmente de
Estados Unidos, siendo este país el principal socio comercial de todos los
países de la región. Como todavía persisten riesgos asociados al dinamismo de
la economía mundial, es de esperar que para el 2012 las economías de la región
presenten una pequeña desaceleración del ritmo de crecimiento económico.
En cuanto a estabilidad fiscal y de precios, es de esperar
que los países logren mejoras en ambos sectores. Sin embargo, en algunos países
esto estará condicionado por la conducción de política económica que
implementen los nuevos Gobiernos que iniciarán labores a partir del 2012, y que
podrían representar algunos cambios de manejo de política económica en el campo
fiscal y monetario.