La historia se repite. La economía guatemalteca sufrió, como la mayoría de los países centroamericanos, los embates del complicado contexto internacional.
El Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) que confirma una tendencia hacia la desaceleración aproximadamente desde octubre del 2007, cerró en agosto en 3.72%, mientras que un año atrás crecía a tasas superiores al 6.75%.
Los sectores de la economía más perjudicados fueron el agrícola, la industria manufacturera, la electricidad, la construcción y el comercio, mientras que las industrias de telecomunicaciones y de servicios financieros resultaron ser los más dinámicos.
Sin embargo, el sector externo ha mostrado un dinamismo que ayuda al país a mantenerse a flote. Las exportaciones acumuladas a septiembre sumaron los US$6070 millones que representaron un aumento del 16%. Este incremento se debió en gran parte a los precios de los principales bienes exportables como café, cardamomo y petróleo. Estos productos registraron tasas de crecimiento muy altas, así como las destinadas a Centroamérica crecieron un 26%.
Por el lado de las importaciones totalizaron US$11 306 millones, lo que significó un crecimiento del 13.9%. Dentro de las importaciones, las compras de bienes de consumo duradero decrecieron 6.6%, mientras que los bienes de consumo semiduradero permanecieron estancadas y los bienes no duraderos son los únicos que presentaron una tasa de crecimiento positiva cercana al 13%.
Además, los ingresos fiscales continuaron mejorando respaldados en su mayoría por los ingresos tributarios que crecieron alrededor del 12% y que representan el 95% de los ingresos totales de Guatemala. Sin embargo, las autoridades fiscales esperaban que el crecimiento de los ingresos fuera mayor por la prórroga hecha al impuesto extraordinario y temporal de apoyo a los acuerdos de paz (IETAAP), el cual venció en diciembre del 2007.
El gasto público se ha mantenido bajo control y ha mostrado tasas de crecimiento relativamente bajas, sin embargo todavía se demandan recursos adicionales para atender áreas prioritarias para el Gobierno, como el gasto social en educación y salud pública.
Con esta situación de las finanzas públicas se espera que al finalizar el 2008 el déficit fiscal mejore sustancialmente, debido a la disminución del crecimiento de los gastos totales, situación que difícilmente se repita el próximo año.
¿Qué esperar en el 2009?
El panorama económico para Guatemala será menor a lo observado durante el 2008, en parte por las adversas condiciones económicas internacionales, la contracción de la demanda interna y la desaceleración del ritmo de actividad económica de algunos sectores.
Las tasas de interés que marcaron una pequeña tendencia al alza en el 2008, continuarán subiendo moderadamente durante el próximo año, principalmente por la desaceleración de los principales agregados monetarios y por los ajustes que ha venido haciendo el Banco Central en la tasa de política monetaria y que se esperan continúen en el 2009.
El panorama fiscal no se ve muy claro para el próximo año. La reciente adhesión de Guatemala a la iniciativa venezolana de Petrocaribe, implicaría un cambio fuerte en el financiamiento del déficit fiscal.
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