Siguenos en Twitter
Siguenos en Facebook
US$ (Referencia)
€ 0.7882  
Dow Jones
0.00%
Nasdaq 2813.69
.00 0.00%
S&P 1304.86
 19.94 -1.51%
Petróleo(NY) 98.46
 1.93 -1.92%
Después de un lunes negro PDF Imprimir E-mail
Jueves, 03 de Noviembre de 2011 09:02

La crisis que estremeció al mundo en el 2008 resucitó gracias a la deuda de EE. UU. y Europa. Esta vez la región no está tan preparada para enfrentarla.


 Editora: Thelma López

Las  bolsas  confirmaron  los temores,  después  de  que la    agencia    calificadora

Standard  &  Poor’s  castigó la deuda de largo plazo de EE. UU., rebajando su calificación desde  “AAA”  a  “AA+“,  los  mercados financieros vivieron un día de pérdidas generalizadas.

El  día  empezó  con  las  bolsas  de Asia  a  la  baja,  el  selectivo  Nikkei de  la  bolsa  de  Tokio  cayó  un 2,18%, mientras que los mercados de Hong Kong, Seúl y Shanghái registraron pérdidas del 2,17, 3,82 y 3,79% respectivamente.

En Europa, el FTSE 100 de Londres perdía más de un 4% y el CAC 40 de París un 3,6%. Mientras que el Dax de Fráncfort caía hasta un 4,35%.

Algo mejor fue la jornada en los mercados español e italiano, que aunque recibieron  la  iniciativa  del  Banco Central  Europeo  de  comprar  deuda soberana  de  esos  países,  después  se sumaron a la tendencia de descensos, con retrocesos de algo más del 1%.

Ante la salida de EE. UU. del prestigioso club de países cuya deuda ostenta la máxima nota en todas las agencias de  calificación,  muchos  temían  que se repitiera una situación similar a la vivida  tras  la  caída  del  banco  estadounidense Lehman Brothers hace 3 años y que desató la crisis económica mundial más profunda desde 1929.

Y  es  que  el  tesoro  en  10  años  alcanzó niveles tan bajos como en el 2008, cerrando en 2,31%, una caída que reflejó un mercado sumamente nervioso, preocupado por el alto endeudamiento  de  las  economías  de los  países  desarrollados  que  ya  no tienen otro camino más que recortar violentamente  sus  gastos,  perjudicando  así  el  raquítico  crecimiento logrado en los últimos 2 años.

Así, las predicciones del jefe de la agencia  Standard  &  Poor’s,  David Beers,  de  que  no  habría  “demasiado  impacto”  en  los  mercados por  el  deterioro  en  la  calificación estadounidense  no  se  cumplieron.

En su lugar, inició una pérdida de confianza en la débil recuperación mundial y aparecieron temores de una  nueva  crisis  económica,  estimulada  por  Europa  y  sus  inestables niveles de deuda soberana, así como  los  indicadores  de  desempleo en EE. UU. que dejan 9 millones de ciudadanos que han dejado de consumir.

“La  noticia  de  la  baja  en  calificación tambaleó a los mercados, generó especulación y las economías analizaron sus situaciones y vieron un  panorama  similar  al  del  2008, que enfrentan una posible recesión y  por  lo  tanto  las  expectativas  no son  favorables”,  dijo  Roxana  Morales,  académica  de  la  Escuela  de Economía de la Universidad Nacional de Costa Rica (UNA).

¿Cómo llegamos hasta acá?

En  el  2008,  Nouriel  Roubini  ganó notoriedad por sus acertadas predicciones sobre la recesión global detonada por la crisis de las hipotecas subprime.  Sus  proyecciones  fueron consideradas  pesimistas,  pero  demostraron ser precisas conforme se desarrollaba la crisis financiera.

En esta ocasión, Roubini coloca las posibilidades de una nueva crisis en 50%, en contraste con entes internacionales como el Fondo Monetario  Internacional  (FMI)  y  el  Banco Mundial (BM), que estiman posibilidades  reducidas  de  una  recesión y atribuyen el estancamiento de la economía que se profundizó en los últimos  meses  —y  que  coincidió con la baja en la calificación de EE. UU.— a caídas naturales en el proceso de recuperación.

Lo cierto es que la economía mundial no se ha recuperado y más bien pa-rece repetir, en diferente medida, lo experimentado en el 2008 y el 2009, impactando al resto de los países del mundo. Los mismos FMI y BM, que desesperadamente apuntan hacia el optimismo,  han  aceptado  que  los indicadores  económicos  evidencian una importante desaceleración.

“Efectivamente, la referencia a una ‘W’ lo que significa es que podría producirse una recuperación relativamente rápida, pero que también podría presentarse una nueva recaída. Una situación similar se presentó  después  de  la  gran  Depresión de  1929,  la  cual  se  prolongó  por varios  años  más.  Lo  cierto  es  que la economía mundial se encuentra en una situación muy riesgosa, ya que  a  la  par  de  la  elevada  deuda del sector privado, se ha incrementado la deuda pública y se han ido afectando  la  liquidez  y  solidez  de los sistemas financieros. Conforme más  se  prolongue  esta  inestabilidad, más difícil será lograr un crecimiento sostenido”, dijo Norberto Zúñiga, economista costarricense.

Para América Central y el Caribe esto representa   perspectivas   negativas. Las economías de la región aún no se  recuperan  del  bache  experimentado  hace  3  años,  principalmente en el sector real. Por ejemplo, según Cepal,  las  exportaciones  de  textiles cayeron un 40% en Costa Rica, 36% en Guatemala, 22% en Nicaragua y 18% en Honduras y El Salvador, en esos años y aún no recuperan los niveles anteriores de crecimiento.

“Dado  que  Honduras  depende  de los mercados de los países desarrollados  para  sus  exportaciones,  al destinar sus productos en un 45% al  mercado  estadounidense,  20% al  europeo  y  25%  al  mercado  regional,  al  contraerse  estas  economías sus efectos se sienten en el país y la región. En el caso de Honduras, los primeros sectores afectados son las  exportaciones  que  repercuten en  la  reducción  de  empleos  y  por ende en la reducción del consumo local, el decrecimiento en el rubro turismo y el incremento del costo de los carburantes”, aseguró Guillermo Matamoros,  presidente  del  Colegio de Economistas de Honduras (CHE).

Una crisis en el sector de exportación  es  previsible,  sobre  todo  por constituir   Centroamérica   economías pequeñas y muy abiertas, razón por la cual resultan ser muy de-pendientes de los acontecimientos de  las  economías  internacionales, en particular de Estados Unidos y en menor medida de Europa.

Una crisis en esos países se reflejará en bajas en  las  compras  de  bienes  y  servicios,  disminución  de  la  inversión extranjera directa, menos visitas de extranjeros y menores transferencias de emigrantes que trabajan en esos países. Al final, los ingresos provenientes de todas esas fuentes disminuirán y reducirán el poder de compra y las inversiones, lo cual afectará las fuentes de empleo, los salarios y los  ingresos  tributarios. 

El  impacto de esos efectos estará directamente relacionado  con  la  magnitud  de  la desaceleración y la capacidad interna  para  enfrentarla,  la  cual  parece bastante limitada.

“Para  la  economía  centroamericana, mi consideración es que se aproxima una  desaceleración  de  sus  economías,  que  pudiera  afectar  su  crecimiento en 1 a 1,5%, sobre todo por su dependencia de las remesas de los Estados  Unidos  y  su  comercio  con este  país norteamericano”,  expresó Arístides  Hernández,  presidente  de Lating Consulting Co., Panamá.

La recuperación que no llega

Aunque los expertos apuntan a que esta  coyuntura  no  es  una  nueva crisis,  sino  la  continuación  de  la desatada por el sector inmobiliario estadounidense, las diferencias entre el 2008 y el 2011 son latentes. Cuando  EE.  UU.  sufrió  las  consecuencias  de  fenómeno  de  hipotecas  subprime,  el  mundo  venía  de una etapa de bonanza económica, que en el caso de la región, significaba buenas tasas de crecimiento interanual, un consumo internacional  hambriento  por  los  productos centroamericanos y niveles de deuda  pública  saludables,  lo  que  les permitió a los gobiernos incrementar el gasto público durante la etapa más dura de la crisis.

Pero esto tuvo consecuencias, sobre todo un alto déficit  fiscal que se repite en casi todas  las  naciones  de  la  región  y que deja vulnerables a los estados ante una recaída mundial.

“Me  parece  que  estamos  menos preparados que hace 3 años. Por el lado fiscal se ha reducido en mucho el margen de maniobra luego de 3 años consecutivos de déficit en el orden del 5% del PIB en Costa Rica”, indicó  Alberto  Franco,  economista de la consultora Ecoanálisis.

Si  bien  los  países  de  la  región  han avanzado en aspectos como estabilidad y solvencia del sistema financiero, diversificación de la actividad económica y las exportaciones, menores niveles  de  deuda  pública,  especial-mente externa, control de la inflación, elementos que podrían ayudar a sobrellevar temporalmente la caída, hay otros  aspectos  en  los  cuales  el  país ha reducido sus grados de maniobra, como por ejemplo, el elevado déficit fiscal, así como la pérdida de competitividad, que a excepción de Panamá, es una tendencia que los países mantienen en el último quinquenio.

Aspectos  como  la  infraestructura,  la seguridad  jurídica,  corrupción  e  inseguridad ciudadana afectan la habilidad de la región de atraer nuevas in-versiones. Además, la falta de trabajo en los sectores más sensibles y tradicionales de la economía hace prever que son estos quienes sufrirán, nuevamente,  los  efectos  más  devastadores del estancamiento de la economía.

Por  su  parte,  Raf  Flores,  subcoordinador  del  Foro  Social  de  Deuda Externa  y  Desarrollo  de  Honduras (Fosdeh), expresó: “El país no está preparado, no hay un plan que se esté  ejecutando  o  una  estrategia integral e integrada. Aunque el gobierno habla de un plan anticrisis, que es vital para sostener la economía del país, este va desfasado”.

En  un  panorama  donde  los  países desarrollados  experimentan  poco crecimiento y mucha deuda pública, y los países emergentes tienen altas  tasas  de  crecimiento  y  han manejado  mejor  su  deuda  —Latinoamérica  tiene  un  porcentaje de  deuda  en  relación  con  el  PIB de 35%, comparado con EE. UU., cuya  deuda  alcanza  el  90%—  la generación de políticas de diversificación de destinos comerciales y la inversión pública son una opción para el istmo.


Comentarios (0)Add Comment

Escribir comentario
Tienes que estar logueado para escribir un comentario. Puedes registrate si no tienes ya una cuenta creada.

busy
 
   

Advertising AgeAVANTConstruirDomusGreen & Blue Life
InsideIT NOWDinámicaMercados & TendenciasProductor Agropecuario