Bonilla del Cid, al
frente del Banco de Guatemala tiene un común denominador: no permitió que la
economía entrara técnicamente en recesión durante el 2009.
Esta
situación generó mucha expectativa de estabilidad a futuro por parte de los
agentes económicos guatemaltecos y de los inversionistas internacionales para acercarse
a invertir en este país centroamericano.
De
los sectores analizados por los economistas guatemaltecos, el monetario resultó
ser el segundo mejor evaluado con calificaciones muy elevadas en algunos casos.
Estas calificaciones son una clara señal de que la presidente del Banco de
Guatemala supo tomar decisiones acertadas de política monetaria ante la crisis económica
internacional vivida durante el último año.
Sin
embargo algunos señalan que estas decisiones llegaron un poco tarde, produciendo
estancamiento de los niveles de crédito otorgado al sector privado, básicamente
por la ausencia de demanda crediticia que hizo que las tasas de interés se
mantuvieran relativamente estables, dificultando la labor del banco en
modificarlas para activar la demanda de crédito.
En
el sector cambiario surgieron opiniones divididas de cómo la autoridad monetaria
ha intervenido en el mercado cambiario; algunas veces justificadas y otras no
para defender el tipo de cambio guatemalteco y estabilizarlo. De acuerdo con
las calificaciones otorgadas por los especialistas y las opiniones recibidas de
los mismos, el tipo de cambio se encuentra en los niveles correctos bajo un
régimen cambiario bien administrado, pero que en ocasiones presentó variaciones
cortas sin ninguna razón y que el mismo banco no logró explicar.
La
mejor calificación la obtuvo el sector externo en los temas de balanza comercial,
reservas monetarias y competitividad; no así en el tema del manejo de la deuda
externa que no ha sido bien vistao por los analistas, debido al deterioro que
presenta la deuda externa guatemalteca.
Este
último aspecto es preocupante y la baja calificación que obtiene evidencia el
deterioro que presentó la deuda externa, sobre todo si se toma en cuenta que
las calificaciones de deuda que tiene Guatemala por parte de las agencias internacionales
de riesgo la ubican muy cerca de alcanzar el grado de inversión, y un deterioro
de la deuda podría comprometer a Guatemala en lograr ese objetivo.
El
déficit comercial según los analistas todavía es manejable, porque se sigue
financiando con remesas familiares, sin embargo, empieza a llegar a niveles
preocupantes que requieren un poco mas de atención.
El
Banco de Guatemala en la estabilidad de precios internos de la economía, salió
bien librado, dando señales de confianza y tranquilidad a los agentes de la
economía en cuanto a los precios domésticos. No obstante, se considera
necesario que el banco se involucre más en el tema de crecimiento y empleo,
donde su incidencia ha sido muy limitada.
Carlos Calvo/Analista
Financiero
Economistas consultados
para la calificación:
Carlos
González Arévalo (ex-viceministro de Finanzas Públicas); César A. García
(Presidente de Certeza Consulting); Juan Carlos Zapata (gerente general de la Fundación
para el Desarrollo de Guatemala, Fundesa); Mariano Rayo (diputado y secretario
general del Consejo Nacional de Planificación Económica); Mauricio Arita
(catedrático en macroeconomía y consultor); Miguel Gutiérrez (Director del Área
Macroeconómica del Central American Business Intelligence Guatemala); Nicholas
David Virizi (Director de la carrera de Economía Empresarial de la Universidad
Rafael Landivar); José Molina Calderón (consultor macroeconómico).
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