La crisis que estremeció al mundo en el 2008 resucitó gracias a la deuda de EE. UU. y Europa. Esta vez la región no está tan preparada para enfrentarla.
Olvidando los convulsos años 90, Colombia es hoy un modelo a seguir para incentivar el comercio y la inversión. Con un mercado más sofisticado y de similar tamaño al de la región, el intercambio interregional ya inició su curso.