Siguenos en Twitter
US$ (Referencia)
€ 0.79  
Dow Jones
0.00%
Nasdaq 2236.20
 7.33 0.33%
S&P 1104.18
 5.31 0.48%
Petróleo(NY) 73.46
 0.97 -1.30%
Blog de política y democracia
Este blog es redactado por: Amafredo Castellanos, editor para Guatemala de Mercados & Tendencias.

Un conversatorio con los editores de la región, organizado por la Secretaría de Integración Económica Centroamericana (Sieca) en la joya colonial de América, la ciudad de Antigua Guatemala, dio la bienvenida a los participantes con la proyección de una caricatura que muestra a los gigantes de América Latina: Brasil, México y Argentina, a quienes el autor del comic —no identificado— presenta como unos caballeros de gran estatura que asisten a una importante reunión de negocios, mientras los diminutos países centroamericanos han tenido que subirse uno encima de otro para acercarse, lo más posible, a esa estatura y tratar de hablar de igual a igual. La importancia del cuadrito es que corresponde a la mitad del siglo pasado, y no necesariamente a la época actual, cuando en un mundo globalizado, Centroamérica representa un mercado de 38,5 millones de personas que la hace atractiva en medio de la dinámica de las inversiones y los negocios.

 

El cuadrito presentado corresponde a la época en que los países centroamericanos buscaban ponerse de acuerdo para iniciar un proyecto de integración económica. Posteriormente llegó la firma del Tratado General de Integración Económica Centroamericana, en Managua, el 13 de diciembre de 1960, que originó la creación, en julio de 1961, del Consejo Económico Centroamericano, formado por los ministros de economía y que más adelante tomó el nombre de Consejo de Ministros de Integración Económica (Comieco). Tras la firma del Tratado, los ministros decidieron darle vida a un órgano de apoyo al proceso, la Sieca, el 12 de octubre de 1961.

 

La secretaria general de la Sieca, Yolanda de Gavidia, explicó que la integración económica representa un instrumento para impulsar otro tipo de mecanismos de integración en la ruta hacia la unidad política de la región. Esto es a largo plazo. Es por esto que se otorga a la experiencia de la Unión Europea (UE) una consideración como modelo a seguir.

 

Además de las diferencias culturales que existen entre los países y de los intereses de los sectores económicos que siempre buscan imponerse y sacar ventaja de los mercados, tanto locales como regionales e internacionales, los esfuerzos que ahora capitanea la Sieca para la integración económica enfrentan otro tipo de dificultades y trabas, como la propia debilidad institucional para la promoción y consolidación de las metas integracionistas.

 

Distintos expositores durante el conversatorio, incluyendo al máximo representante del sector empresarial centroamericano, el guatemalteco Carlos Amador, reconocieron la necesidad de fortalecer la estructura institucional en apoyo al proceso, pues la consideran “débil”.

 

Es bueno que en este tipo de escenarios se reflexione al respecto, para que la preocupación comience a compartirse en la base social de los países y llegue, pronto, a la instancia de los partidos políticos —de cuya responsabilidad dependen las decisiones finales—, a fin de que a su interior el tema se vea como un factor obligado y estratégico para el desarrollo de los países y se le otorgue, en cada agenda nacional, el valor prioritario que le corresponde.

 

Como hay que ir por pasos, primero habría que pretender un proceso de democratización y fortalecimiento de los partidos políticos, donde con fuertes similitudes y coincidencias entre los países, son otros los intereses que median y deciden.

 

 

 



¿Cree usted que el nuevo plan económico del presidente Obama impulsará la recuperación de EEUU?


Contáctenos Suscribase Media Kit Quienes Somos Anunciese Suscripcion Newsletter