No es lo mismo recortar gastos que reducir costos. Este es un tema de enfoque y de resultados. Para la mayoría de los empresarios no existe diferencia, y es que lo más sencillo es recortar recursos. Cuando hay situaciones de crisis la tendencia de la gerencia es a recortar gastos.
Recortan salarios, el uso de papel, el uso de
combustible, alquilan un edificio más barato, etc. Esto conlleva una serie de
inconvenientes como resultado de la reducción de los recursos.
El eliminar el recurso hace que el personal que queda
tenga que lidiar con la demanda de servicio pero con menos, lo cual afecta los
tiempos de entrega, la calidad, además de producir desmotivación, desgaste
físico y mental.
El enfoque debe estar orientado más bien a evaluar los
procesos de negocio para que estos consuman menos recursos. Este enfoque es uno
de reducción de costos. Los costos se refieren al uso que le damos a los
recursos, si el proceso es mejorado, simplificado o bien rediseñado, el efecto
final es un uso menor de recursos y por ende de gastos.
El impacto se verá inclusive con mayor alcance en el
estado financiero, pero con la diferencia de que la calidad de los servicios no
se verá afectada.
¿Por dónde comenzamos? Identificando los procesos que
agregan y no agregan valor, determinando dónde es que realmente se consumen los
recursos innecesarios y reforzando los procesos de negocio que realmente son
importantes. Para ello hay en el mercado metodologías y herramientas que ayudarán
para ese propósito.









