La reciente entrada en vigencia del Tratado de Libre Comercio entre Colombia y los Estados Unidos ha sido uno de los temas más controversiales en las páginas de la prensa escrita latinoamericana durante esta semana.
De acuerdo con analistas y expertos, en este
acuerdo los beneficiados serían básicamente los consumidores, quienes tendrán
una gama más amplia de bienes y servicios para elegir. El presidente colombiano
Manuel Santos se pronunció públicamente en ese sentido.
La versión oficial afirma que este negocio le
permitiría a la economía colombiana obtener un crecimiento de hasta un punto
porcentual más por año. Mientras que los Estados Unidos se beneficiaría con un
aumento del 6 al 10% de sus exportaciones totales.
En Colombia, algunos sectores como los que
representan el transporte de carga resultarían beneficiados ya que se espera
que el volumen de productos aumente en un 20%. También se piensa que el TLC
beneficiaría ciertas industrias “de clase mundial” como los callcenters y la industria textil.
Empero, las pérdidas para los sectores
tradicionales como el agrario y el industrial son inminentes, ya que les
costará competir con la calidad y el precio de los productos importados.







