Las empresas de hoy en día requieren de sus directores habilidades que antes no eran necesarias. La habilidad de gerenciar en el pasado tenía un enfoque eminentemente funcional, es decir, se concentraba en pocas actividades en un ambiente local, atendiendo un mercado con menos competidores y la presión era más administrable.
Con el paso del tiempo, ahora que
estamos en la primera década del segundo milenio, han ocurrido muchos cambios
dramáticos en las empresas que obligan a sus dirigentes a cambiar su estilo de
dirección:
- Las
empresas en su mayoría han dejado de ser locales.
- El
ambiente de negocios es muy competitivo y globalizado.
- Las
estructuras organizacionales cada día son más planas, dadas las
iniciativas de reducción de costos de las empresas.
- Eliminación
de jerarquías.
- El jefe
de hoy tiene que enfrentar el tema de las geografías, las culturas de
país, las diferencias horarias y el idioma.
Esta situación hace que el estilo
de dirigir sea diferente. ¿Dónde puede radicar la diferencia?
Veamos algunas diferencias entre
el estilo de un gerente y el estilo de un líder:
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Características
del gerente
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Características
del líder
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Orientado al control.
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Usa técnicas de influencia y
persuasión para dirigir.
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Orientado a la tarea que hace la
persona.
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Orientado a la persona que hace la
tarea.
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Tiene un estilo más directivo.
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Enseña al empleado a pensar por sí
mismo.
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El gerente es puesto por la
administración.
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Es un modelo a seguir y se gana el
respeto de sus colaboradores.
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No se puede decir que hay un solo
estilo, la práctica ha demostrado que hay una mezcla de estilos según la
situación. A veces es necesaria la intervención de un gerente, en otras la de
un líder para orientar a los colaboradores. Lo que sí podríamos concluir es que
los líderes son necesarios dentro de la complejidad de las organizaciones y los
negocios de hoy.










